*** Victor Wembanyama, de los Spurs, anota con precisión en un partido clave que marca la diferencia en el tercer encuentro contra los Knicks ***



Los San Antonio Spurs solo pensaban en la revancha de cara al tercer partido de las Finales de la NBA de 2026 contra los New York Knicks. Victor Wembanyama, en particular, tenía que compensar el desastroso final del segundo partido, que perdió tras un error garrafal al fallar la canasta de la victoria sobre la bocina. Y eso fue precisamente lo que hicieron Wembanyama y los Spurs, logrando una victoria por 115-111 en el tercer partido para seguir con vida en la serie.

Wembanyama tuvo uno de los mejores partidos de su carrera, sobre todo teniendo en cuenta lo que estaba en juego. Anotó 32 puntos, capturó ocho rebotes y repartió seis asistencias, además de realizar tres tapones, y tuvo una gran efectividad en el tiro, encestando 11 de sus 18 intentos de campo. Los Spurs necesitaban un esfuerzo titánico de su mejor jugador, y eso fue precisamente lo que obtuvieron.

Para los Spurs, la diferencia en su ejecución al final de los partidos 2 y 3 fue simple, como Wembanyama lo expresó sucintamente en su entrevista posterior al partido con Lisa Salters de ABC.

“Menos errores, más control… Son los pequeños detalles”, dijo Wembanyama.












Wembanyama tuvo que aprender por las malas lo que significa mantener la compostura en los momentos decisivos del partido, cuando lanzó el balón por la espalda de su compañero Stephon Castle en la pérdida de balón que sentenció la derrota de los Spurs en el segundo partido.

San Antonio anotó canastas cruciales cuando más las necesitaba; Castle encestó un triple increíblemente difícil cuando el reloj de posesión se agotaba, De'Aaron Fox anotó un tiro de media distancia para mantener a raya a los Knicks, y Castle encestó dos tiros libres para sentenciar el partido en los últimos instantes.

Este joven equipo de los Spurs ha tenido que madurar a base de golpes, y aunque el final de los dos primeros partidos de las Finales de la NBA de 2026 fue duro, parecen no desanimarse nunca. Es una muestra de la unidad y la resiliencia de este equipo que perder los dos primeros partidos de la serie de una manera tan devastadora no haya mermado en absoluto su confianza.