*** Draymond Green sacude la NBA: Polémica declaración sobre Derrick Rose y Jordan ***
Un veterano de la NBA como Draymond Green, ha declarado en su podcast que un jugador nativo de Chicago significa más para la ciudad que el mismísimo Michael Jordan, el icono que ganó seis anillos y considerado el mejor jugador de la historia. En plena liga, con la ceremonia de retiro de camiseta, Green encendió el debate comparando a Derrick Rose con el “GOAT” para muchos.
El contexto: Un homenaje que revivió un debate eterno
La noche del 24 de enero de 2026 no fue una más en Chicago, incluso, el partido contra los Boston Celtics fue un tomado como un trámite. El verdadero espectáculo fue el emocionante retiro de la camiseta de Derrick Rose, un acto que selló su lugar entre los gigantes de la franquicia. Para muchos, era un gesto obvio para el chico local que, seleccionado como la primera elección del draft de la NBA en 2008, le devolvió el corazón y la esperanza a una ciudad que navegaba en la mediocridad desde la retirada de Michael Jordan.
Rose no solo fue el Novato del Año, en 2011, con 22 años, se convirtió en el Jugador Más Valioso más joven de la historia de la liga. Sus números, su explosividad pura y su estilo de juego convirtieron a los Bulls de nuevo en un equipo contendiente y, lo más importante, en un espectáculo. Él era uno de ellos, nacido y criado en Englewood, un barrio difícil del South Side de Chicago. Su ascenso era el sueño de toda una comunidad hecho realidad.
Sin embargo, el destino fue cruel, una grave lesión de ligamentos cruzados en la rodilla izquierda sufrida en los playoffs de 2012 contra Philadelphia cortó la proyección de no solo su temporada, sino la trayectoria ascendente de una superestrella. Nunca volvió a ser el mismo físicamente, y en 2016 fue traspasado a los Knicks. Pero lo que Green argumenta es que ese arco narrativo imperfecto, la gloria, la caída y la resiliencia, es precisamente lo que consolidó su leyenda en las calles.
La tesis de Green: El ídolo de la calle vs el Dios del baloncesto
Draymond Green, en su podcast, no hablaba solo como analista, lo hizo con la pasión de un fan. Su argumento va más allá de los logros en la cancha, para él, Rose es una figura cultural, un símbolo de identidad.
“Derrick Rose lo para todo. Derrick Rose detiene el crimen. Derrick Rose puede caminar por Chicago sin problemas”, afirmó.
Es una comparación poderosa que apunta a una conexión de barrio y de vida cotidiana, que trasciende el deporte.
Pero plantea una diferencia crucial, Jordan es el estándar de excelencia, el sueño global, el “Be Like Mike”. Rose, en cambio, es el espejo local, es la prueba tangible de que alguien de sus mismas calles puede llegar a lo más alto y, al caer, seguir siendo abrazado por su gente.
“Los Bulls llevaban años luchando después de Mike. Derrick Rose vino a salvar la franquicia”, sentenció Green.
Aquí es donde el debate entra en escena.
Aquí es donde el debate entra en escena.
¿Se puede comparar el impacto cultural local con la trascendencia global?
La era Jordan puso a Chicago en el mapa mundial de una manera sin precedentes. Pero la era Rose la reconectó consigo misma en un momento de necesidad.
En pocas palabras, Uno es el héroe mitológico de la NBA; el otro, el hijo pródigo.










