*** Último Partido del Año en Jerez: Las Pequeñas Cosas También Cuentan ***
Es 30 de diciembre, ocho de la tarde. El cielo está nublado, amenaza lluvia y la temperatura ronda los 8 grados. En una ciudad como Jerez, donde el baloncesto no es el rey, hay pocos momentos en los que se pueda sentir esa conexión verdadera con el deporte. Pero en esta noche, en una cancha descubierta, el amor por el baloncesto brilla con más fuerza que nunca.










