*** Shaq y Yao, la rivalidad de gigantes marcada por el silencio ***
Shaquille O’Neal construyó su leyenda en la NBA a partir de la dominación física. En ese recorrido, protagonizó enfrentamientos con los mejores pivotes de su era, pero pocos lo marcaron tanto como Yao Ming, el gigante chino que llegó a la liga en 2002 y alteró el mapa del básquet mundial.
Años después de sus duelos, el propio Shaq reconoció que Yao fue el primer jugador que logró bloquearle tres lanzamientos consecutivos, un hecho que no pasó desapercibido ni siquiera para uno de los centros más dominantes de la historia.
El recuerdo tomó forma pública en 2016, durante la ceremonia de inducción al Basketball Hall of Fame, cuando O’Neal compartió escenario justamente con Yao Ming y Allen Iverson. Allí, Shaq reveló una anécdota que mezcló rivalidad, prejuicio y humor.
El recuerdo tomó forma pública en 2016, durante la ceremonia de inducción al Basketball Hall of Fame, cuando O’Neal compartió escenario justamente con Yao Ming y Allen Iverson. Allí, Shaq reveló una anécdota que mezcló rivalidad, prejuicio y humor.
“Fue un gran jugador y me engañó. No le hablé durante tres años. Nunca hablé con Yao porque pensaba que había una barrera de idioma”, confesó ante la risa del auditorio, dejando en claro que durante buena parte de su carrera asumió que su rival no hablaba inglés.
Según relató, todo cambió en pleno partido tras una acción técnica impecable del pivote chino.
Según relató, todo cambió en pleno partido tras una acción técnica impecable del pivote chino.
“En un juego me sorprendió con un movimiento a lo Hakeem Olajuwon, un ‘bing bing fade-away’, y le dije: ‘Hey, Yao, buen movimiento’”, recordó Shaq. La respuesta lo descolocó por completo: “Gracias, hermano”. La reacción fue inmediata y sincera: “Le dije: ‘wow, wow, ¿hablás inglés?’”.
La réplica de Yao Ming terminó de cerrar la escena y expuso el malentendido que había marcado su relación durante años. “Shaq, nunca me hablaste. Es obvio que sé hablar inglés”, fue la frase que, según O’Neal, terminó de romper el hielo entre ambos. La anécdota, contada entre risas, reveló una distancia que no tenía que ver con el juego sino con la comunicación y la percepción cultural, incluso entre dos figuras que se enfrentaron 18 veces en la NBA.
Más allá del cruce personal, el impacto de Yao Ming fue profundo dentro y fuera de la cancha. En sus ocho temporadas con Houston Rockets promedió 19 puntos, 9,2 rebotes y 1,9 bloqueos, pero su mayor legado fue abrir definitivamente el mercado chino para la NBA, valuado en más de 2.300 millones de dólares anuales a fines de la década del 2000.
La réplica de Yao Ming terminó de cerrar la escena y expuso el malentendido que había marcado su relación durante años. “Shaq, nunca me hablaste. Es obvio que sé hablar inglés”, fue la frase que, según O’Neal, terminó de romper el hielo entre ambos. La anécdota, contada entre risas, reveló una distancia que no tenía que ver con el juego sino con la comunicación y la percepción cultural, incluso entre dos figuras que se enfrentaron 18 veces en la NBA.
Más allá del cruce personal, el impacto de Yao Ming fue profundo dentro y fuera de la cancha. En sus ocho temporadas con Houston Rockets promedió 19 puntos, 9,2 rebotes y 1,9 bloqueos, pero su mayor legado fue abrir definitivamente el mercado chino para la NBA, valuado en más de 2.300 millones de dólares anuales a fines de la década del 2000.
Shaquille O’Neal, por su parte, cerró una carrera de 19 temporadas con cuatro anillos, tres con Lakers y uno con Heat, y promedios de 23,7 puntos y 10,9 rebotes.










