*** De tal palo, tal astilla: cuando el baloncesto se hereda ***
Después de entrenar a varias generaciones, he tenido la oportunidad de dirigir tanto a padres como a sus hijos. Mi impresión es que las nuevas generaciones llegan mejor preparadas, especialmente aquellos que han crecido en familias vinculadas al baloncesto. Más que heredar el talento, heredan un entorno: desde pequeños viven este deporte, aprenden sus fundamentos casi sin darse cuenta y desarrollan una comprensión del juego que antes costaba muchos más años adquirir. Es algo que también vemos en la NBA y en el baloncesto profesional, donde cada vez son más frecuentes las sagas familiares.




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