*** La final que Grecia no quiso jugar ***
El baloncesto no es fútbol. Y conviene recordarlo. En fútbol, un equipo inferior puede pasar 89 minutos defendiendo, sobrevivir como pueda y, en el último minuto, encontrar un gol que cambie absolutamente todo. En baloncesto, eso no funciona igual. Aquí los puntos, las posesiones, el talento individual y la intensidad defensiva van dibujando durante el partido una realidad mucho más difícil de esconder. Normalmente sabemos cuándo un equipo está compitiendo y cuándo ha dejado de hacerlo.






