*** šŸ€ Memorias de un hombre de baloncesto CapĆ­tulo 11 — Nacer como entrenador ***

 

El deporte no termina cuando se deja de competir: muchas veces, allƭ es donde comienzan las lecciones mƔs importantes sobre liderazgo y responsabilidad.

Convertirse en entrenador no significa simplemente enseñar técnicas o tÔcticas. Implica aprender a guiar, motivar y formar personas, no solo jugadores. Cada decisión tiene impacto en el equipo, y cada gesto puede enseñar algo valioso.

Algunas lecciones que cualquier joven puede aplicar:

  • Liderazgo con humildad: un buen lĆ­der no busca protagonismo; busca que todos den lo mejor de sĆ­ mismos.

  • Paciencia y comunicación: cada jugador aprende a su ritmo; un entrenador debe saber adaptar su enseƱanza a cada persona.

  • Respeto y ejemplo: los jóvenes aprenden mĆ”s de lo que ven que de lo que escuchan. La coherencia entre palabras y acciones es clave.

  • Trabajo constante: entrenar y formar no es solo un hobby; requiere compromiso, constancia y esfuerzo diario.


Uno de los primeros equipos senior en entrenar

Ser entrenador también enseña que el deporte es una herramienta para la vida: a través del entrenamiento, los jugadores aprenden disciplina, colaboración, resiliencia y a manejar tanto el éxito como el fracaso.

Para los jóvenes, este paso demuestra que aprender a guiar a otros es tan importante como aprender a jugar. Y que un buen entrenador no solo enseƱa baloncesto, sino tambiĆ©n valores que permanecen para siempre.


Tan solo 2 temporadas estuve entrenando a equipos femeninos en categorĆ­as de cantera y puedo deciros que, no tiene nada que ver entrenar a equipos femenino con masculino, son 2 mundos diferentes. 






Nota: Las fotos son del equipo juvenil (Mundo Nuevo-Domecq) -  AƱo 1976 - Colegio La Salle-Sagrado Corazón de JesĆŗs y Senior de Nacional JUVENTUD-DOMECQ en el Pabellón Ruiz Mateos - AƱo 1980. 

 El equipo juvenil del Colegio JesĆŗs MarĆ­a "El Cuco"de Jerez, todas eran chicas muy guapas.