*** "Si no ganas, no vales": Entrenadores en el baloncesto amateur ***
Esto ha transformado mucho el enfoque y la forma en la que se gestionan los equipos y las competiciones.
Adaptando el Titular al Baloncesto Amateur:
"Los entrenadores en el deporte/negocio: Si no ganas, no vales" se aplica a la perfección en el contexto del baloncesto amateur por varias razones. Aunque los clubes amateur no estén luchando por contratos millonarios o por el beneficio económico directo de los resultados, sí están bajo presiones similares que pueden estar relacionadas con:
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Patrocinadores y recursos limitados: Muchos clubes dependen de los patrocinios locales, de las cuotas de los jugadores, o de subvenciones, lo que hace que los resultados sean importantes para asegurar la continuidad del proyecto. Si un equipo no cumple con las expectativas, esto puede poner en riesgo la financiación o la reputación del club.
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Presión de los padres y los jugadores: En equipos de formación, los entrenadores muchas veces enfrentan la presión de los padres que esperan que sus hijos compitan al máximo nivel. Esto crea un entorno donde el desarrollo y la formación pueden quedar relegados a un segundo plano, y la victoria se convierte en el objetivo principal.
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Expectativas altas en categorías competitivas: En categorías de base y en ligas amateur de nivel más alto, se espera que los equipos ganen para demostrar que están a la altura de las competencias, lo cual puede generar ansiedad y estrés tanto en entrenadores como en jugadores.
¿Por qué el modelo de negocio afecta al deporte amateur?
Aunque la palabra "negocio" suele asociarse a equipos profesionales, en el deporte amateur este concepto se ha colado de manera sutil. Aquí algunas razones:
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Competitividad y Especialización:
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Los jugadores comienzan a entrenar de forma intensiva desde muy jóvenes, y la competencia por plazas en equipos de élite o en academias es feroz. Este modelo, aunque en apariencia se basa en la formación, en realidad pone un énfasis enorme en los resultados.
El auge de las academias deportivas y la especialización desde edades tempranas ha hecho que muchos jugadores se vean forzados a competir de manera profesionalizada, aún en niveles formativos. En este tipo de entornos, se promueve más la mentalidad de ganar a toda costa que el desarrollo integral del jugador.
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Expectativas en la Sociedad:
El deporte amateur, en especial en categorías de alto rendimiento, está cada vez más marcado por las expectativas de éxito que provienen no solo de los entrenadores, sino de los jugadores, padres y la propia sociedad. La idea de que solo se valora al que gana o destaca, lo que lleva a estrés y presión innecesaria sobre los más jóvenes. -
Pocos Recursos, Alta Exigencia:
Aunque los clubes amateur no cuenten con los presupuestos de los equipos profesionales, el tiempo y los recursos siguen siendo limitados. Esto lleva a que los entrenadores a veces sientan la presión de lograr resultados rápidos y visibles, porque el éxito en la temporada es la mejor carta de presentación para atraer más jugadores, patrocinios, o nuevos recursos para el club. -
Formación vs. Resultados:
En muchos clubes amateurs, la línea entre la formación y los resultados se difumina cada vez más. Un entrenador podría estar más enfocado en lograr que el equipo gane el campeonato local, mientras que la verdadera formación a largo plazo del jugador se ve comprometida. Los errores en este enfoque son visibles cuando un equipo gana a corto plazo, pero los jugadores no siguen desarrollándose después de cierto punto, o no se preparan adecuadamente para los niveles superiores.
Equipo 1ª Nacional del Xerez C.D. - Comida de despedida de la Temp. 2016/17
¿Qué Cambios Necesitaríamos?
A pesar de que la mentalidad de negocio ha penetrado en el deporte amateur, aún hay espacio para adaptarse a un enfoque más saludable y equilibrado:
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Revalorizar la formación y el proceso:
Los entrenadores, clubes y ligas amateur deberían centrarse más en desarrollar jugadores completos, tanto en lo técnico como en lo humano, en lugar de centrarse únicamente en los resultados inmediatos. Si bien ganar es importante, el verdadero éxito radica en desarrollar habilidades que puedan ser aprovechadas a largo plazo, ya sea a nivel amateur o profesional. -
Mejorar la comunicación con los padres:
Las expectativas de los padres pueden ser una presión adicional en el deporte amateur. Los entrenadores deben comunicar claramente que el proceso de formación es tan importante como el éxito inmediato. Los padres deben entender que los resultados no siempre van a llegar de inmediato, y que el trabajo bien hecho puede dar frutos a largo plazo. -
Reforzar la mentalidad de equipo:
Los clubes amateur deben fomentar más el sentido de comunidad y equipo, para que el enfoque no esté exclusivamente en el individualismo y el "ganar a toda costa". Esto permite que los jugadores se disfruten del proceso, sin sentir que cada derrota es un fracaso personal. -
Definir objetivos realistas:
En lugar de presionar a los jugadores con metas de campeonato a toda costa, un entrenador podría definir objetivos más centrados en el desarrollo de habilidades, en el trabajo en equipo y en el aprendizaje constante, sin poner en riesgo el bienestar emocional de los jugadores.
Conclusión:
El deporte amateur está cada vez más influido por las dinámicas de negocio y las presiones externas de los resultados, lo que hace que la frase "Si no ganas, no vales" sea muy pertinente. Sin embargo, tanto entrenadores como jugadores y padres deben comprender que el verdadero valor no radica solo en los logros inmediatos, sino en el desarrollo constante y en disfrutar del proceso.
Este enfoque más equilibrado podría ayudar a que el deporte siga siendo una herramienta de crecimiento personal y colectivo, sin que los jugadores o entrenadores se vean atrapados únicamente por la necesidad de ganar para ser “válidos”.

