*** España no siempre sabe qué hacer con sus talentos diferentes ***
El caso de Aday Mara vuelve a abrir un debate incómodo: ¿tiene España un problema de paciencia con el talento joven? Un jugador de 2,21, con cualidades únicas y proyección NBA, salió de Casademont Zaragoza entre dudas y críticas, mientras en Estados Unidos su potencial se cotiza al alza.
La diferencia cultural parece evidente. Aquí se exige rendimiento inmediato; allí se trabaja el desarrollo a largo plazo.
En España, el joven que destaca demasiado pronto pasa rápidamente de promesa ilusionante a objetivo de sospechas: “le falta carácter”, “está sobrevalorado”, “no aprovecha sus minutos”.
En Estados Unidos, en cambio, el foco suele ponerse en lo que puede llegar a ser.
No se trata de idealizar la NCAA o la NBA, donde la presión también es enorme.
Pero sí de reconocer que el deporte español, muchas veces, castiga antes de formar. Y si eso ocurre con un jugador de 2,21 y talento generacional, cabe preguntarse qué sucede con tantos jóvenes menos visibles que se quedan por el camino.
Predicando en el Desierto
Miguel A Soto

