Qué hacer en caso de calambres en las pantorrillas.
Los calambres en las pantorrillas suelen ceder solos en minutos, pero hay cosas que ayudan a cortarlos antes y reducir que vuelvan.
Durante el calambre (cuando está ocurriendo)
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Estira el músculo suavemente
- Si es la pantorrilla (gemelos): intenta llevar los dedos del pie hacia la espinilla (flexionar el tobillo hacia arriba).
- Puedes hacerlo sentado tirando del pie con la mano o con una toalla.
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Camina o apoya peso poco a poco
- Pon el pie en el suelo y da unos pasos lentos si puedes.
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Masaje suave
- Frota o presiona la zona para relajar el músculo.
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Calor o frío
- Calor (ducha tibia, manta eléctrica, compresa caliente) suele ayudar a relajar el músculo.
- Hielo puede servir después si queda dolor residual.
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Hidrátate
- Si has sudado mucho o hecho ejercicio, toma agua y considera bebidas con electrolitos.
Para prevenir que se repitan
- Estirar pantorrillas regularmente, sobre todo antes de dormir si te pasan por la noche.
- Hidratación suficiente, especialmente con calor o ejercicio.
- Revisar si hay fatiga muscular, aumento brusco del entrenamiento o muchas horas de pie.
- Calzado adecuado si haces deporte.
- Algunas personas tienen más calambres con déficit de sueño o tras alcohol.
Posibles causas frecuentes
- Ejercicio intenso o sobrecarga.
- Deshidratación.
- Permanecer mucho tiempo sentado o de pie.
- Embarazo.
- Algunos medicamentos (por ejemplo ciertos diuréticos o estatinas).
- Alteraciones de minerales (potasio, magnesio, calcio), aunque no siempre son la causa.
Consulta con un profesional si:
- Los calambres son muy frecuentes o empeoran.
- Hay hinchazón, enrojecimiento o calor en una sola pierna.
- Aparece debilidad muscular, pérdida de sensibilidad o dificultad para caminar.
- Ocurren sin motivo claro y afectan al sueño o a la vida diaria.

