Qué hacer en caso de calambres en las pantorrillas.

  

Los calambres en las pantorrillas suelen ceder solos en minutos, pero hay cosas que ayudan a cortarlos antes y reducir que vuelvan.

Durante el calambre (cuando está ocurriendo)

  1. Estira el músculo suavemente
    • Si es la pantorrilla (gemelos): intenta llevar los dedos del pie hacia la espinilla (flexionar el tobillo hacia arriba).
    • Puedes hacerlo sentado tirando del pie con la mano o con una toalla.
  2. Camina o apoya peso poco a poco
    • Pon el pie en el suelo y da unos pasos lentos si puedes.
  3. Masaje suave
    • Frota o presiona la zona para relajar el músculo.
  4. Calor o frío
    • Calor (ducha tibia, manta eléctrica, compresa caliente) suele ayudar a relajar el músculo.
    • Hielo puede servir después si queda dolor residual.
  5. Hidrátate
    • Si has sudado mucho o hecho ejercicio, toma agua y considera bebidas con electrolitos.

Para prevenir que se repitan

  • Estirar pantorrillas regularmente, sobre todo antes de dormir si te pasan por la noche.
  • Hidratación suficiente, especialmente con calor o ejercicio.
  • Revisar si hay fatiga muscular, aumento brusco del entrenamiento o muchas horas de pie.
  • Calzado adecuado si haces deporte.
  • Algunas personas tienen más calambres con déficit de sueño o tras alcohol.

Posibles causas frecuentes

  • Ejercicio intenso o sobrecarga.
  • Deshidratación.
  • Permanecer mucho tiempo sentado o de pie.
  • Embarazo.
  • Algunos medicamentos (por ejemplo ciertos diuréticos o estatinas).
  • Alteraciones de minerales (potasio, magnesio, calcio), aunque no siempre son la causa.

Consulta con un profesional si:

  • Los calambres son muy frecuentes o empeoran.
  • Hay hinchazón, enrojecimiento o calor en una sola pierna.
  • Aparece debilidad muscular, pérdida de sensibilidad o dificultad para caminar.
  • Ocurren sin motivo claro y afectan al sueño o a la vida diaria.