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*** El primer mini Dream Team de Estados Unidos: Panamericanos de 1979 ***

 
El equipo fue dirigido por el gran Bobby Knight, que luego también comandaría el de 1984 en Los Angeles. Llevó a tres jóvenes de 18, 19 y 21 años que luego algo harían.


Si bien el original y único Dream Team es el que todos vimos en 1992, con la reunión del mayor talento de la historia del básquetbol mundial (Jordan, Magic, Bird, Ewing, Barkley, Drexler, Mullin, Robinson, Pippen, Malone, Stockton y Laettner), hubo quienes siempre pensaron que el primero fue el de los Juegos de 1984, donde había varios de esos mismos, como Jordan, Ewing y Mullin, hubo un equipo previo a todo eso que también tuvo mucho destacado, aunque en épocas de menor poder de comunicación y también con un torneo de segundo orden, como los Juegos Panamericanos de 1979.

El campeonato se jugó en San Juan de Puerto Rico y su entrenador fue el mismo que luego iría a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles: el imponente, irascible y genial Bobby Knight

Época de llevar solo jugadores universitarios, Bobby no solo que apostó a los buenos, sino que también se la jugó con dos chiquitines que ni siquiera habían debutado todavía en la NCAA, sino que terminaban la secundaria: un base picante de 18 años llamado Isiah Thomas y un gigante de 2.24 metros y 19 años que manejaba el balón como un escolta: Ralph Sampson.

Thomas jugaba en el St. Joseph's High School mientras que Sampson lo hacía en el Harrisonburg High School de Virginia, donde luego jugaría en la Universidad. Isiah iría a Indiana, donde seguiría al mando de Knight, historia que merece un capítulo aparte que contaremos en otro artículo uno de estos días.

Otro que llevó Knighrt fue un blanco alto, de espaldas anchas y cara de buenazo: Kevin McHale. Tenía 21 años. Y también a Mike Woodson, alero de 21 años y 1.95 que jugó 10 años en la NBA y luego tuvo una larga carrera como coach. Hoy es asistente en los Kings.

La cuestión es que Thomas, el más chico del roster, fue una de las figuras de ese Estados Unidos, que se coronó campeón invicto, aunque no sin sufrir ante Brasil (82-78, con Oscar Schmidt) y Panamá (88-83). 

Después ganó caminando el resto de los partidos, incluida la final ante Puerto Rico, al que derrotó 113-94.