*** Hace falta crear cantera, crear afición, crear más clubes, más competitividad: todos empujamos ***

Ayer, como invitado, me fui a ver un partido de Fútbol Sala de Segunda B, playoffs entre un equipo Jerezano y otro de la provincia de Madrid, con un Pabellón Ruiz Mateos (capacidad para 1.200 personas) totalmente abarrotado de un público entusiasta y chillón, que no dejó un segundo sin animar durante todo el encuentro al equipo de sus amores.

 Resultado: Xerez Toyota 6 Inter Movistar 0.

 Esto hace muchísimos años que no lo veo en el baloncesto de la ciudad y, aunque me cueste decirlo, es un ejemplo de como nace un club en cualquier ciudad mediana o pequeña con aficionados, con entrega total de sus jugadores, con una buena organización como pude comprobar, todos a una en un deporte amateur de aficionados, como Dios manda, ni más ni menos. 

 A los políticos, a las Casas comerciales, al chaval que comienza, a todos nos gusta ver los pabellones llenos, ya que, esa es la raíz de un futuro mejor para el club y su deporte favorito. 

 Podemos tene a un equipo muy bueno, con fichajes caros de extranjeros, ganar partidos, estar arriba en la clasificación, salir a diario en prensa.....pero si el pabellón no se llena de buenos aficionados, estamos hundidos, no tenemos futuro. 

 A veces, pensamos que compararnos o copiar de los profesionales en baloncesto podemos llegar muy lejo y me temo que, estamos equivocados, hace falta crear cantera, crear afición, crear más clubes, más competitividad, tanto en baloncesto como en cualquier otro deporte si queremos que poco a poco nuestro deporte vaya hacia arriba, pero marchando todos juntos, aficionados, jugadores, directivos, casas comerciales, ayuntamiento..."la unión hace la fuerza" y el "divides y vencerás" nos la quita.

Enhorabuena, Xerez Toyota



Lo que transmites va más allá del resultado (6–0) o del fútbol sala. Habla de sentido de pertenencia, y eso suele ser el verdadero motor de los clubes que sobreviven muchos años.

Hay una idea muy potente: un pabellón lleno no siempre es consecuencia del éxito deportivo; muchas veces es la causa. Cuando una afición siente que el club es suyo —porque conoce a jugadores, ve crecer a chavales de cantera, comparte derrotas y ascensos— aparece algo que no se compra con fichajes ni campañas de marketing.

También señalas una comparación incómoda pero interesante con el baloncesto local: equipos competitivos, presupuestos altos o aspiraciones grandes pueden existir, pero si el entorno no conecta, cuesta consolidar proyecto. Y eso afecta luego a todo: patrocinadores, cantera, voluntarios, apoyo institucional, continuidad.

El ejemplo que describes del Xerez Toyota parece reunir varias cosas a la vez:

  • Identidad local fuerte
  • Jugadores percibidos como cercanos
  • Afición activa y constante
  • Organización que hace sentir al público parte del proyecto
  • Ambiente donde ir al pabellón es una experiencia, no solo ver un marcador

Y hay otra reflexión importante: el deporte semiprofesional o amateur muchas veces conserva algo que en categorías altas se pierde, esa sensación de “todos empujamos”. Ahí es donde nacen muchas aficiones duraderas.

Tu frase resume bastante bien el fondo del asunto:

“Hace falta crear cantera, crear afición, crear más clubes, más competitividad…”

Porque la cantera no son solo jugadores; también se forma cantera de aficionados. Familias, niños, gente que vuelve cada fin de semana. Eso termina sosteniendo a un club más que cualquier temporada brillante.

Se nota que saliste del pabellón con cierta mezcla de admiración y nostalgia. Y quizá también con una pregunta implícita:

¿por qué algunos deportes o clubes consiguen movilizar una ciudad y otros, incluso ganando más, no lo logran?