*** Las ventanas FIBA: ¿tiene sentido jugar varias ventanas si luego el gran escaparate son Mundial y JJ.OO.? ***










Luka Dončić
 se baja de las ventanas con Eslovenia por la batalla legal por sus hijas ¿quizás las ventanas no sean necesarias, pero la FIBA busca muchos partidos...?

Es una reflexión interesante. El caso de Luka Dončić ahora parece ligado sobre todo a su situación familiar —ha comunicado que priorizará la custodia compartida y estar con sus hijas este verano— más que a cansancio con la selección. Incluso dijo sentirse decepcionado por no poder jugar con Eslovenia.

Pero tu pregunta sobre las ventanas FIBA va más allá de Luka, y ahí sí hay debate desde hace años.

La crítica habitual es:

  • Demasiados partidos internacionales repartidos → rompe continuidad de clubes y selecciones.
  • Ventanas durante temporada NBA/Euroliga → las grandes estrellas muchas veces no pueden acudir.
  • Clasificatorios sin las figuras principales → un país puede clasificarse con una plantilla y jugar el gran torneo con otra distinta.
  • Desgaste físico acumulado → jugadores NBA o Euroliga enlazan 10-11 meses compitiendo.

Muchos aficionados preguntan: ¿tiene sentido jugar varias ventanas si luego el gran escaparate son Mundial y JJ.OO.?

La defensa de FIBA es casi la contraria:

  • Llevar partidos oficiales de selecciones cada año a más ciudades.
  • Mantener viva la afición nacional fuera de los veranos grandes.
  • Dar relevancia a países medianos o pequeños.
  • Generar ingresos y visibilidad para federaciones.

En teoría, las ventanas sirven para construir cultura de selección. En la práctica, a veces producen algo raro: España sin NBA, Serbia sin varias estrellas, Eslovenia sin Doncic… y luego aparece el equipo de gala en un Europeo o unos Juegos.

Con Luka además hay otro factor: históricamente ha sido bastante comprometido con su país. Jugó con Eslovenia muy joven y ha asumido torneos clasificatorios importantes cuando podía. Esta baja parece excepcional por motivos personales y legales, no un rechazo a la selección.

La pregunta de fondo quizá sea:

  ¿queremos más partidos de selecciones o menos partidos pero con todos los mejores? 

Ahí FIBA y el calendario del baloncesto mundial siguen sin encontrar un equilibrio claro.