*** Un excompañero revela cómo era jugar con Michael Jordan en los Bulls ***


Scott Burrell explicó su verdad sobre la exigencia y el tormento que suponía entrenar con su Majestad en los Bulls de los 90s. Excompañero de Michael Jordan reveló cómo fue convivir con su intensidad durante la última temporada de la dinastía de Chicago Bulls. Aunque ese período es recordado como uno de los más exitosos en la historia de la NBA, no todo era armonía: la exigencia de Jordan marcaba el día a día del equipo y dejaba huella en sus compañeros.


El protagonista del testimonio es Scott Burrell, quien en la docuserie The Last Dance ya había sido expuesto como uno de los blancos de Jordan en los entrenamientos. Según contó, todo empezó de inmediato: “MJ empezó a atormentarme desde el primer día de entrenamiento”, dejando claro que su estilo competitivo no daba respiro.

A pesar de que desde afuera ese trato podía parecer excesivo, Burrell ofreció otra mirada: 

“No creo que la gente sepa la verdad hasta que vea el documental… Puede que piensen que es competitivo, pero no sabrán hasta qué punto… Es algo totalmente diferente”. Incluso agregó: “Puede que algunos piensen que es despectivo o demasiado difícil, pero yo lo vi como una manera de aprender del mejor equipo”.

Finalmente, también resaltó la ética de trabajo de Jordan, clave para entender su liderazgo:

 “Va al gimnasio todas las mañanas. Compite en los entrenamientos y nunca se toma un día libre… Nunca se conforma con estar donde está”. 

Esa mentalidad, según Burrell, elevaba a todo el equipo y fue determinante en la temporada 1997-98, en la que terminó consagrándose campeón.