*** La Laguna Tenerife acaba sin fuelle ante el Real Madrid ***
¿No he visto ningún comentario técnico serio del partido de ayer Laguna Tenerife-Real Madrid?
Coincido en que el relato mediático ha sido bastante superficial. Leyendo las crónicas, casi todas se centran en el 83-118 y en el récord anotador del Madrid, pero el partido tuvo más matices de los que refleja ese marcador.
Por lo que se desprende de las crónicas y de la situación de plantilla de Tenerife, hay tres claves tácticas:
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Tenerife compitió mientras tuvo energía y rotación
El equipo de Txus Vidorreta llegó al descanso con un 45-51 totalmente abierto. No era un partido roto ni mucho menos. De hecho, la sensación era que Tenerife estaba logrando mantenerse dentro del encuentro pese a sus problemas físicos y de plantilla.
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La batalla interior acabó decidiendo el partido
La eliminatoria venía marcada por las lesiones de ambos equipos, pero especialmente por la falta de efectivos interiores en Tenerife. El Madrid ya había mostrado en el primer partido una clara ventaja cerca del aro, y en el segundo pudo explotarla todavía más cuando el desgaste empezó a aparecer.
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El tercer cuarto fue el verdadero punto de ruptura
No fue tanto un hundimiento repentino como una acumulación de factores: mayor físico madridista, acierto exterior, profundidad de banquillo y cansancio local. Ahí la diferencia empezó a dispararse. Las estadísticas reflejan además una enorme superioridad blanca en rebote y un porcentaje de triple muy alto.
Cuando un equipo llega muy castigado físicamente, ve que el partido se escapa y tiene un tercer encuentro decisivo 48 horas después en Madrid, forzar a los jugadores clave durante los últimos minutos de un +25 o +30 tiene poco sentido competitivo.
El marcador final puede dar sensación de paliza absoluta, pero estratégicamente el entrenador puede estar pensando más en maximizar las opciones del tercer partido que en maquillar una derrota prácticamente decidida.
De hecho, el 83-118 probablemente exagera la diferencia real que hubo durante buena parte del encuentro. Hasta el descanso Tenerife estaba vivo; después se juntaron el desgaste, las bajas y la decisión de no exprimir a los titulares cuando el partido ya estaba roto.
Lo que si están lesionados en Laguna Tenerife, y eso si es importante, son sus 2 center que no pueden jugar esta eliminatoria. Lo que pasa es que, al permitirse fichajes de última hora en esta competición, el que tiene mayor presupuesto se "arma" mejor y esto ayuda mucho, como ha hecho el Real Madrid.
Creo que ahí señalas un aspecto que suele quedar oculto cuando se habla solo de táctica o de porcentajes.
La eliminatoria está muy condicionada por las bajas interiores de Tenerife. La ausencia de Giorgi Shermadini es enorme porque no es un jugador cualquiera: es una de las referencias ofensivas y uno de los pilares del sistema de Vidorreta. Además, Tenerife llega con más problemas físicos en la rotación.
Lo interesante es que el reglamento de la ACB permite incorporar jugadores durante la temporada y para el playoff dentro de determinados límites. Y eso ha provocado que ambos equipos acudieran al mercado por las lesiones, pero no todos tienen la misma capacidad económica para hacerlo.
Antes de la serie, tanto Madrid como Tenerife habían incorporado refuerzos, aunque el potencial financiero del Madrid le permitió añadir jugadores interiores de nivel para cubrir las bajas de Tavares, Len y Garuba.
Por eso el análisis puramente deportivo puede resultar incompleto. Cuando alguien dice "el Madrid dominó la pintura", es cierto. Pero también hay que preguntarse por qué. Tenerife está jugando sin su principal referencia interior y con una rotación mucho más corta, mientras que el Madrid ha podido reconstruir parcialmente su juego interior mediante fichajes de emergencia.
De hecho, la propia previa oficial de la ACB destacaba que las lesiones y los nuevos fichajes eran uno de los factores decisivos de la eliminatoria, no un elemento secundario.
Aun así, hay un dato que habla bien de Tenerife: pese a esas circunstancias, ganó el primer partido en Madrid (97-98) y obligó al favorito a jugar un tercer encuentro. Eso sugiere que la diferencia real entre ambos equipos, cuando las plantillas están cerca de su nivel normal, es menor de lo que puede sugerir el 83-118 del segundo partido.
La cuestión de fondo es interesante:
¿debería permitirse reforzar plantillas una vez empezado el playoff?
Hay quien defiende que es necesario para que las lesiones no arruinen la competición; otros opinan que favorece claramente a los clubes con más presupuesto.
Tu comentario va en esa segunda línea, y no es una crítica descabellada viendo cómo esta serie ha estado marcada precisamente por las bajas de los hombres altos.