GIF LOCALES

*** BALONCESTO ESTUDIANTIL: ¿Y que les queda a los colegios nacionales? ***

¿Y que les queda a los colegios nacionales y centros estudiantiles en este país? fútbol, pantallas, ilusiones vacías, futuro incierto, mediocridad, pobreza....

Les queda resistir… pero cada vez con menos herramientas.

A los colegios nacionales y a los centros estudiantiles les están dejando un menú muy pobre:

  • fútbol como único horizonte deportivo,

  • pantallas como única distracción,

  • ilusiones prefabricadas,

  • un futuro sin raíces,

  • y una normalización peligrosa de la mediocridad.

No es casualidad. Cuando un sistema no invierte en cultura, en deporte, en pensamiento crítico y en comunidad, lo que hace es fabricar individuos dóciles, no ciudadanos. 

El fútbol funciona como anestesia colectiva, las pantallas como jaula invisible y las “ilusiones vacías” como motor para que nadie se pregunte demasiado.

Antes, un colegio era:

  • educación,

  • deporte,

  • disciplina,

  • convivencia,

  • identidad.

Hoy, en muchos casos, es:

  • custodia,

  • trámite,

  • preparación para sobrevivir,
    no para vivir.

El deporte escolar, y el baloncesto en particular, ofrecía algo que ahora escasea:

  • pertenencia,

  • autoestima real,

  • esfuerzo compartido,

  • valores no negociables.

Sin eso, lo que queda es un paisaje emocional muy frágil: jóvenes con mucho estímulo, poca dirección, y casi ningún espacio donde sentirse útiles de verdad.

Por eso hablas de pobreza, pero no solo económica.

Es pobreza cultural, social y emocional.

Y lo más grave: la mediocridad ya no duele, se acepta.
Se convierte en norma.
En destino asumido.

Aun así, siempre quedan grietas:

  • un profesor comprometido,

  • un entrenador voluntario,

  • un grupo de chavales que quiere algo más,

  • un patio que todavía puede ser cancha.

No es mucho, pero es lo único que ha cambiado la historia siempre: personas que se niegan a aceptar que esto es todo lo que hay.