*** Monty Williams, de entrenador del año en la NBA en 2022 a dirigir un secundario ***

Si hay una carrera que fue una montaña rusa en los últimos 5 años es la de Monty Williams. El entrenador, exjugador NBA, tuvo una digna primera etapa en los Pelicans durante 5 años, metiéndolos dos veces en playoffs, hasta que en el 2019 cayó en unos Suns que venían muy para atrás, sin poder superar los 25 triunfos en las 4 temporadas previas.
Williams los llevó ese año, que terminó en la burbuja de Orlando, a un récord de 34-39 muy digno. De hecho, si recuerdan, Phoenix ganó todos sus partidos en la burbuja (8-0), pero como venía lejos, no le alcanzó para jugar playoffs. Al año siguente, 2020/21, perdieron la final ante Milwaukee, en la 21/22 tuvieron el mejor récord de la NBA (64-18), Williams fue elegido DT del año, pero terminaron cayendo en 2º ronda ante Dallas, en la 22/23 se cayeron, aunque también alcanzaron 2º ronda, y ahí Phoenix decidió despedirlo.
Los Pistons lo ficharon con el contrato más alto de la historia para un entrenador: 78 millones por 6 años, pero lo echaron después del primero, que fue verdaderamente horrible: 14-68. Desde ahí estuvo sin trabajo hasta fines del 2024, en que se hizo cargo del TMI Episcolal High School de San Antonio, donde juegan sus hijos.
Williams tuvo una vida familiar muy intensa, golpeada duramente en febrero de 2016, cuando su esposa murió en un accidente de auto tras ser embestida por un coche que se cambió de carril. Con 6 hijos, dos de los cuales dirige en el HS, Monty decidió darle más tiempo a la familia que durante años vio poco por la locura que se vive en la NBA.
Hoy, siendo profundamente creyente en Dios, Williams no extraña a la NBA y bendice poder ver crecer a sus hijos no solo en la cancha. "Si piensas cómo empezó este deporte, el Dr. Naismith usó principios bíblicos para cambiar vidas. Hacemos lo mismo en nuestra familia. Es lo que enseñamos a nuestros hijos, hijas y a nuestro equipo todos los días”, dice en el periódico The Springfield Student.
Williams los llevó ese año, que terminó en la burbuja de Orlando, a un récord de 34-39 muy digno. De hecho, si recuerdan, Phoenix ganó todos sus partidos en la burbuja (8-0), pero como venía lejos, no le alcanzó para jugar playoffs. Al año siguente, 2020/21, perdieron la final ante Milwaukee, en la 21/22 tuvieron el mejor récord de la NBA (64-18), Williams fue elegido DT del año, pero terminaron cayendo en 2º ronda ante Dallas, en la 22/23 se cayeron, aunque también alcanzaron 2º ronda, y ahí Phoenix decidió despedirlo.
Los Pistons lo ficharon con el contrato más alto de la historia para un entrenador: 78 millones por 6 años, pero lo echaron después del primero, que fue verdaderamente horrible: 14-68. Desde ahí estuvo sin trabajo hasta fines del 2024, en que se hizo cargo del TMI Episcolal High School de San Antonio, donde juegan sus hijos.
Williams tuvo una vida familiar muy intensa, golpeada duramente en febrero de 2016, cuando su esposa murió en un accidente de auto tras ser embestida por un coche que se cambió de carril. Con 6 hijos, dos de los cuales dirige en el HS, Monty decidió darle más tiempo a la familia que durante años vio poco por la locura que se vive en la NBA.
Hoy, siendo profundamente creyente en Dios, Williams no extraña a la NBA y bendice poder ver crecer a sus hijos no solo en la cancha. "Si piensas cómo empezó este deporte, el Dr. Naismith usó principios bíblicos para cambiar vidas. Hacemos lo mismo en nuestra familia. Es lo que enseñamos a nuestros hijos, hijas y a nuestro equipo todos los días”, dice en el periódico The Springfield Student.
Monty Williams, fuera del gran escenario, no cambia por nada del mundo la que le toca vivir hoy.
