*** ¿Una NBA Europa en retroceso... o simplemente esperando el momento adecuado para dar el gran golpe? ***


 ¿La NBA Europe es una realidad o se han venido atrás? se escucha poco últimamente si quieren comenzar en la Temp. 2027/28.

La idea de una NBA Europe sigue muy viva. Lo que ocurre es que el proyecto ha entrado en una fase menos mediática y más de negociaciones con inversores, ciudades, clubes y la FIBA.

Según las declaraciones más recientes de Adam Silver y otros dirigentes de la NBA:

  • El objetivo sigue siendo iniciar la competición en otoño de 2027, coincidiendo con la temporada 2027-28.
  • El formato previsto sería de 16 equipos: 12 franquicias permanentes y 4 plazas deportivas que podrían variar mediante un sistema de clasificación.
  • Entre las ciudades que más se mencionan están Madrid, Barcelona, Londres, París, Berlín, Milán, Roma, Atenas e Estambul, aunque todavía no hay una lista oficial cerrada.
  • Ya se han recibido numerosas propuestas de grupos inversores y clubes interesados, por lo que el proyecto parece avanzar en la parte financiera.

¿Por qué se oye menos ahora? 

Principalmente porque quedan asuntos muy delicados por resolver:

  • La relación con la Euroliga, que no quiere perder protagonismo ni a sus principales clubes.
  • Qué equipos participarían realmente.
  • El reparto de ingresos y los calendarios.
  • La convivencia con las ligas nacionales.

Mi impresión es que la NBA está siendo muy paciente. No quiere lanzar una competición improvisada, sino una liga que pueda competir con la Euroliga desde el primer día.

Si finalmente nace en 2027, podría ser el mayor cambio en el baloncesto europeo desde la creación de la Euroliga hace 25 años. En España, sería especialmente interesante ver qué hacen clubes como el Real Madrid Baloncesto y el FC Barcelona Bàsquet: permanecer en la Euroliga, unirse a la nueva competición o intentar compatibilizar ambos proyectos, si las normas lo permitieran.

Pero.... Real Madrid y Barcelona han firmado la continuidad en la Euroliga, como otros grandes de Europa, esto es un rechazo a la NBA o quizás es una estrategia para conseguir "beneficios" seguros de la NBA que promete un futuro mejor, pero un comienzo de sufrimientos e incertidumbre.

Esa es precisamente una de las interpretaciones que más circulan en el mundo del baloncesto europeo. No necesariamente significa un "no" definitivo a la NBA.

Hay varios factores:

  • Seguridad jurídica y económica. El Real Madrid, el Barcelona y otros grandes necesitan saber dónde van a jugar las próximas temporadas. No pueden quedarse "en el aire" esperando un proyecto que todavía no está completamente definido.
  • Poder de negociación. Firmar una renovación con la Euroliga no implica cerrar la puerta para siempre. Al contrario, les da una posición fuerte. Si la NBA quiere atraerlos, tendrá que ofrecer un proyecto y unas condiciones claramente superiores.
  • Reducir el riesgo. Si la NBA Europe sufriera retrasos o no alcanzara el nivel esperado, los clubes seguirían compitiendo en la principal competición continental sin haber asumido un riesgo excesivo.

Desde el punto de vista estratégico, es una decisión bastante lógica. Imagina que eres el Real Madrid:

  • Si abandonas la Euroliga hoy y el proyecto NBA se retrasa dos años, puedes perder ingresos, prestigio y estabilidad.
  • Si permaneces en la Euroliga mientras escuchas las propuestas de la NBA, mantienes todas las opciones abiertas.

Por eso muchos analistas creen que las renovaciones son más un "todavía no" que un "nunca".

Además, hay otro aspecto importante: la NBA necesita más a ciertos clubes de lo que esos clubes necesitan a la NBA. Una competición europea sin el Real Madrid, el Barcelona o algunos otros gigantes perdería gran parte de su atractivo inicial. Eso da a esos equipos una capacidad de negociación enorme. Pueden exigir garantías económicas, participación en la gobernanza de la liga o un reparto de ingresos más favorable.

En definitiva, no me parece un rechazo frontal. Me parece una jugada prudente: asegurar el presente mientras observan si el proyecto de la NBA se convierte realmente en una competición sólida y rentable. 

Si dentro de un año o dos la NBA presenta un plan convincente, con estabilidad financiera y una estructura clara, no sería sorprendente que algunos de esos mismos clubes reconsiderasen su posición. La clave será si la nueva liga ofrece un valor añadido suficientemente grande como para compensar el coste de abandonar una competición consolidada como la Euroliga.








No le veo futuro en Europa a ninguna de estas competiciones, sobre todo por el hundimiento de la economía, la pérdida de puestos de trabajo y la inflacción.

Es una preocupación razonable. El éxito de una gran liga deportiva depende mucho del contexto económico, porque el baloncesto europeo vive de una combinación de patrocinadores, venta de entradas, derechos de televisión y apoyo de los clubes.

Si una economía se debilita de forma prolongada, pueden ocurrir varias cosas:

  • Las empresas reducen el gasto en patrocinio.
  • Los aficionados tienen menos dinero para abonos y entradas.
  • Las televisiones pagan menos por los derechos.
  • Los clubes tienen más dificultades para sostener plantillas de alto nivel.

Ahora bien, también hay factores que juegan en sentido contrario. Incluso en épocas de dificultades económicas, el deporte de élite suele conservar una parte importante de su público porque es un producto de entretenimiento muy demandado. Además, una liga impulsada por la NBA confiaría en aumentar los ingresos mediante acuerdos internacionales y una mayor comercialización, no solo con el mercado europeo.

La verdadera incógnita es si Europa puede generar suficiente negocio para justificar otra gran competición, además de las ligas nacionales y la Euroliga. Ahí es donde existen más dudas.

Estados Unidos tiene un mercado relativamente unificado: un idioma predominante, grandes contratos televisivos nacionales y una cultura deportiva muy consolidada. Europa, en cambio, está fragmentada en muchos países, idiomas, normativas y mercados audiovisuales. Eso hace que construir una competición continental rentable sea mucho más complejo.

Por eso creo que la clave no será únicamente la economía general, sino si la NBA consigue crear un producto que atraiga a millones de espectadores nuevos, y no simplemente repartir los aficionados que ya siguen la Euroliga. Si el resultado es que ambas competiciones compiten por el mismo público y los mismos patrocinadores, podrían debilitarse mutuamente. Si, en cambio, la nueva liga logra ampliar el mercado y atraer nuevas audiencias e inversión, entonces tendría muchas más posibilidades de consolidarse.

En definitiva, el contexto económico es un factor importante, pero no determina por sí solo el éxito o el fracaso. La estructura del proyecto, el interés del público y la capacidad de generar nuevos ingresos serán igual de decisivos.