*** !Qué verde era mi valle!: cuando en Jerez se hablaba de baloncesto ***

Y sin irnos muy lejos, algo muy parecido ocurrió en nuestro querido Jerez.
Las bodegas se hundieron, la Caja de Ahorros de Jerez desapareció, muchas empresas subsidiarias del vino tuvieron que cerrar, los cuarteles se marcharon… Todo ello como consecuencia de decisiones políticas tomadas desde Bruselas, donde se dictaminó que Jerez debía convertirse en una ciudad de servicios.
Se arrancaron viñas, se acabaron las subvenciones al vino de Jerez, la Fiesta de la Vendimia con su gran feria fue perdiendo fuerza hasta desaparecer tal y como la conocíamos, sustituida por verbenas de barrio que poco tenían que ver con su esencia original.
Con esa decadencia económica llegó también la decadencia deportiva.
Con esa decadencia económica llegó también la decadencia deportiva.
En especial, la del baloncesto. Se acabaron los grandes torneos amistosos con equipos de primer nivel ACB. Desaparecieron los Torneos Internacionales de la Vendimia, por los que pasaron clubes como Joventut de Badalona, CAI Zaragoza, Estudiantes, Partizan, Unicaja, Caja San Fernando o San Marino All Stars. Se terminaron los amistosos de lujo, como aquel Real Madrid – Caja San Fernando en el Pabellón Ruiz Mateos.
Y quedó para la memoria el último gran partido: la Selección Española de Pau Gasol contra la Selección de Venezuela en 2007 (93-69), con el Palacio de los Deportes de Chapín abarrotado. A partir de ahí, la élite deportiva dejó de visitarnos. La mediocridad se instaló en la ciudad.
Hoy ya no se habla de baloncesto en Jerez como antaño. Tampoco se habla demasiado de otros deportes que un día fueron referencia: fútbol en Primera División, fútbol sala en División de Honor, balonmano, tenis de mesa… Cuando el deporte estaba respaldado por la Caja de Ahorros de Jerez y por algunas bodegas, la ciudad respiraba ambición y orgullo deportivo.
Ahora solo queda un reflejo de todo aquello, sostenido por la nostalgia, por las fotos en redes sociales y por el conformismo resignado de muchos aficionados.
Jerez fue una ciudad señorial, con caché, una de las más importantes de este país durante siglos gracias, principalmente, a la exportación del Sherry.
Jerez fue una ciudad señorial, con caché, una de las más importantes de este país durante siglos gracias, principalmente, a la exportación del Sherry.
Hoy, sin apenas grandes industrias, se ha convertido en una ciudad de bares, alquileres caros, hoteles para un turismo de borrachera low cost, instalaciones deportivas de primer nivel… utilizadas por una realidad deportiva de cuarta categoría.
Una ciudad que tuvo tanto, y que ahora vive de recuerdos.
Una ciudad que tuvo tanto, y que ahora vive de recuerdos.
En fin… ¡Qué verde era mi valle!
Predicando en el Desierto
Miguel A Soto

