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*** La Cantera: ¿Qué debería pasar entre los 17–18 para que realmente tenga opciones reales de profesionalismo? ***

Aquí entramos ya en terreno serio. Entre los 17–18 años no se “crea” el profesional. Se confirma… o se cae del proceso. Es la etapa donde el baloncesto deja de ser formación y empieza a ser rendimiento competitivo real.


17–18 años: La antesala del alto rendimiento

Aquí el jugador ya debería tener:

  • Base técnica sólida

  • Identidad clara en pista

  • Cuerpo preparado para competir con adultos

  • Mentalidad estable

Si algo de eso falla, el salto se complica mucho.

1. Rendimiento contra adultos (no solo contra su edad)

La gran prueba es esta:

¿Puede competir físicamente contra jugadores senior?

No hablo de anotar 25 puntos en junior.

Hablo de:

  • Aguantar contacto

  • Defender a gente más fuerte

  • Tomar decisiones bajo presión real

  • Mantener intensidad 30–35 minutos

Muchos dominan en categorías base… y se diluyen contra adultos.

2. Especialización clara y útil

A esta edad ya no basta con “hacer de todo”.

Debe tener una propuesta de valor concreta:

  • Tirador consistente desde 6,75

  • Generador de ventajas en 1x1

  • Interior móvil que defiende bloqueos

  • Especialista defensivo

  • Energía y rebote

El profesionalismo exige claridad.

Los jugadores “correctos en todo, especiales en nada” lo tienen más difícil.

3. Físico diferencial o muy funcional

No todos serán súper atléticos, pero sí deben tener:

  • Fuerza real

  • Potencia adecuada

  • Resistencia competitiva

  • Bajo porcentaje de grasa

  • Movilidad eficiente

A esta edad el cuerpo ya no es “de proyecto”. Debe ser cuerpo competitivo.

4. Mentalidad profesional (aquí está la clave)

La diferencia grande entre 17 y 18 suele ser mental:

  • ¿Entrena igual sin que lo supervisen?

  • ¿Cuida sueño y alimentación?

  • ¿Acepta rol secundario?

  • ¿Tolera no jugar?

  • ¿Es constante cuando no hay foco?

Muchos talentos caen aquí.

5. Entorno adecuado

A esta edad influye mucho:

  • Elegir bien club o programa

  • No dejarse llevar por promesas vacías

  • Tener entrenador que apueste por desarrollo real

  • Evitar agentes oportunistas

El entorno puede acelerar… o destruir.


6. Señales reales de que tiene opciones

No es que sea el mejor junior.

Es que:

  • Destaca por eficiencia, no por volumen

  • Impacta en defensa

  • Mejora cada temporada

  • Compite siempre

  • Tiene estabilidad emocional

  • Es fiable

Los entrenadores profesionales buscan fiabilidad.

La verdad incómoda

Entre los 17–18 el porcentaje que llega a profesionalismo es mínimo.

Por eso siempre recomiendo:

  • Formación académica paralela

  • Plan B real

  • No hipotecar identidad solo al deporte

El que llega, llega más fuerte cuando no depende emocionalmente de ello.


Predicando en el Desierto
Miguel A Soto