GIF LOCALES

*** El experimento “Counterclockwise” y los jugadores que se sintieron más jóvenes en la NBA ***

 

Un famoso experimento psicológico que hizo que personas mayores mejoraran físicamente solo al “sentirse más jóvenes”. Es uno de los estudios más sorprendentes sobre este tema.


El experimento más famoso sobre este tema lo realizó la psicóloga estadounidense Ellen Langer en Universidad de Harvard en 1979. Se conoce como el “Counterclockwise Study” (estudio “en sentido contrario al reloj”), y se volvió muy influyente en la psicología del envejecimiento.

El experimento “Counterclockwise”
 
 
Cómo se hizo

Langer reunió a un grupo de hombres de unos 70-80 años y los llevó a vivir durante una semana en una casa preparada para que pareciera el año 1959.

Todo en el ambiente estaba diseñado para que revivieran mentalmente su juventud:

  • periódicos de 1959

  • música y programas de radio de esa época

  • películas antiguas

  • conversaciones como si todavía vivieran en ese año

Lo más importante: tenían que hablar y comportarse como si fueran más jóvenes, no como ancianos recordando el pasado.

Había otro grupo de control que también estuvo en el lugar, pero solo recordando el pasado, no viviendo como si fuera el presente.

Qué ocurrió

Después de solo una semana, los investigadores observaron cambios sorprendentes en el grupo que “vivía en 1959”:

  • mejoró su memoria

  • aumentó su fuerza física

  • caminaron con postura más recta

  • mejoró su vista y audición en algunas pruebas

  • parecían más jóvenes físicamente

Incluso algunos participantes parecían varios años más jóvenes en fotografías evaluadas por observadores externos.

La idea psicológica detrás

El experimento sugiere que la mente influye más en el cuerpo de lo que pensamos.

Cuando una persona se percibe como “vieja”, el cerebro puede activar patrones de comportamiento asociados con la vejez:

  • menor actividad

  • menos confianza física

  • más limitaciones asumidas

Pero cuando la persona se percibe más joven, cambia su comportamiento y su fisiología.

La conclusión de Langer

Según Ellen Langer, muchas limitaciones de la edad no son solo biológicas, sino también psicológicas y sociales.

No significa que la edad desaparezca, pero la forma en que pensamos sobre ella puede influir mucho en cómo envejecemos.

💡 Algo interesante: estudios posteriores han encontrado que las personas que se sienten 5-10 años más jóvenes que su edad real tienen, en promedio, menor riesgo de mortalidad en los años siguientes

Muchas personas que llegan a los 90 o 100 años comparten ciertos hábitos mentales que les ayudan a mantenerse con una sensación de juventud interior. No se trata solo de genética; la actitud psicológica y la forma de vivir el día a día influyen bastante. 

Aquí tienes tres hábitos que aparecen con frecuencia en estudios sobre longevidad.

1. Mantener curiosidad por la vida
 
 

Las personas longevas suelen seguir aprendiendo cosas nuevas, aunque tengan mucha edad.

Por ejemplo:

  • aprender a usar tecnología

  • leer sobre temas nuevos

  • empezar hobbies (pintura, música, idiomas)

  • interesarse por lo que ocurre en el mundo

La curiosidad mantiene activo el cerebro y fortalece la neuroplasticidad, es decir, la capacidad del cerebro de crear nuevas conexiones.

Cuando la mente sigue explorando, la sensación de juventud se mantiene.

2. Tener relaciones y sentirse útil

La soledad acelera el deterioro físico y mental. En cambio, las personas que viven muchos años suelen:
  • mantener amistades

  • participar en actividades sociales

  • ayudar a otros

  • sentir que todavía aportan algo al mundo

Tener un propósito —aunque sea pequeño— hace que el cerebro libere más dopamina y serotonina, sustancias relacionadas con bienestar y motivación.

Sentirse útil hace que la persona no se perciba como “acabada”, sino como alguien activo.

3. Adaptarse a los cambios con flexibilidad

La vida cambia con los años: el cuerpo cambia, el entorno cambia, las personas cambian.

Las personas muy longevas suelen tener una actitud psicológica clave: flexibilidad mental.

En lugar de pensar:

  • “todo tiempo pasado fue mejor”

  • “ya no puedo hacer nada”

tienden a pensar:

  • “¿qué puedo hacer ahora?”

  • “¿cómo puedo adaptarme?”

Esta actitud reduce el estrés crónico y mantiene una mayor resiliencia emocional.

Idea central:

Las personas que envejecen mejor suelen seguir siendo curiosas, conectadas con otros y flexibles ante la vida. Eso hace que, aunque su edad cronológica aumente, su identidad psicológica siga sintiéndose joven.

La neurociencia sugiere algo muy interesante: el cerebro no tiene un “sensor interno” que le diga exactamente qué edad tiene el cuerpo

Por eso muchas personas de 70, 80 o más años dicen algo como: “por dentro me siento igual que cuando tenía 30 o 40”. No es solo una frase; tiene una base neurológica.



Para Nat Hickey, su primera experiencia en la NBA fue dos días antes de cumplir 46 años.

Nat Hickey ostenta el récord como el jugador más viejo en la historia de la NBA, disputando un partido a los 45 años y 363 días en 1948. Otros veteranos destacados incluyen a Kevin Willis (44 años), Robert Parish (43), Vince Carter (43) y Udonis Haslem (42). LeBron James sigue ampliando su récord de longevidad con un triple-doble a los 41 años.