*** Larry Bird, el hombre que dejaba sin dormir a Horace Grant ***
Larry Bird no saltaba, no corría y no tenía grandes habilidades con el balón. No era estético. Sin embargo, durante más de 10 años fue uno de los jugadores más dominantes de la NBA, entre comienzos de los 80 y comienzos de los 90, cuando su maltratada espalda lo dejó fuera de las canchas bastante temprano.
Larry era de esos tipos que podría discutir sin problemas el podio a la mente más asesina de la historia de la NBA. Incluso con tipos como Michael Jordan. De hecho, Boston pasó en los playoffs dos veces a loos Bulls de MJ (1986 y 1987), cuando el demonio de Chicago todavía no había podido superar sus dos grandes frustraciones: Celtics y Pistons.
Justamente uno de los Bulls de Jordan, Horace Grant, contó cómo era jugar contra Bird. Reconoció que pasaba las noches previas a jugar contra Boston en vela, sin dormir, por el solo hecho de la pesadilla que significaba defender a Bird.
Grant contó anécdotas increíbles:
"Estábamos jugando contra los Celtics y Bird le daba a Pip (Pippen) las estadísticas en la primera mitad. Creo que Larry tenía 21 o 22 puntos al medio tiempo… Phil (Jackson) entonces me dice en el vestuario: ‘Horace, ahora márcalo tú’. Yo soy más alto y más fuerte que Pip, ¿no? Pensé: ‘No hay manera de que este blanco pueda conmigo’. Y cuando me ve sobre él en el 3º cuarto viene Larry y me dice: ‘¿Hablas en serio? ¿Te van a poner a marcarme ahora?’”.
Pero eso no fue lo peor. En la siguiente acción, Larry Bird no solo le anotó, sino que antes le dijo qué y cómo se lo iba a hacer. Grant fue todo lo agresivo que pudo, pero Bird le anotó igual. Grant le contó a Pippen lo que pasaba, entonces Scottie le dio el único consejo posible:
"No entres en su juego mental". Fácil decirlo, imposible conseguirlo para Horace. En la próxima jugada, otra vez: te voy a hacer esto. Y se lo hizo.
Grant quedó atormentado. Era la primera vez que se enfrentaba a Bird y el alero de los Celtics le había comido de tal forma la cabeza con su boca y su mente que lo sacó del partido. A pesar de los consejos y demás, jugar contra Bird fue para Horace, uno de los mejores defensores de la NBA de ese momento, una pesadilla.
Grant quedó atormentado. Era la primera vez que se enfrentaba a Bird y el alero de los Celtics le había comido de tal forma la cabeza con su boca y su mente que lo sacó del partido. A pesar de los consejos y demás, jugar contra Bird fue para Horace, uno de los mejores defensores de la NBA de ese momento, una pesadilla.
