Sí, y esto se ha convertido en uno de los cambios más grandes del baloncesto universitario desde que se permitió el NIL (Name, Image and Likeness) en 2021. Antes, los mejores jugadores casi siempre se iban al Draft de la NBA lo antes posible. Ahora algunos deciden quedarse un año más en la universidad porque ganan más dinero allí que como rookies de segunda ronda o jugadores sin contrato garantizado.
Aquí tienes algunos casos conocidos.
Hunter Dickinson
Hunter Dickinson (Kansas Jayhawks men's basketball)
Uno de los pívots más dominantes del college.
Tenía opciones de entrar al Draft, pero decidió quedarse en la NCAA.
Sus acuerdos NIL se estimaban en ≈1,5–2 millones de dólares anuales.
Un contrato de segunda ronda de la NBA muchas veces no está garantizado o ronda 1 millón, por lo que quedarse en la universidad podía ser económicamente mejor.
Zach EdeyZach Edey de Purdue Boilermakers men's basketball:
Ganador del National Player of the Year.
Podía haberse presentado al Draft antes, pero decidió volver a Purdue otra temporada.
Tenía contratos NIL con marcas y patrocinadores valorados en más de 1 millón de dólares.
Además de dinero, quedarse le permitió mejorar su posición en el draft.
Armando Bacot
Armando Bacot (North Carolina Tar Heels men's basketball)
Tenía opciones de intentar entrar en la NBA.
Decidió regresar para otra temporada en UNC.
Sus ingresos NIL incluían acuerdos comerciales, eventos y merchandising que superaban varios cientos de miles de dólares.
Para un jugador proyectado como segunda ronda o sin pick, quedarse podía ser más rentable.
Por qué ahora pasa estoAntes del NIL:
Ahora:
👉 Resultado: algunos jugadores prefieren un año más en la universidad ganando dinero y siendo estrellas.
ResumenHoy en la NCAA:
Por eso algunos jugadores rechazan o retrasan entrar al Draft.