En deportistas de élite hay que considerar varias posibilidades:
Por eso, para saber si realmente aumentaron los coágulos entre deportistas después de 2021 no basta con recopilar noticias de futbolistas o jugadores que tuvieron un episodio. Necesitaríamos comparar tasas antes y después de 2020, teniendo en cuenta edad, sexo, deporte, lesiones, viajes, COVID, vacunación y predisposición.
Y en el caso que inició nuestra conversación, Chris Bosh es un ejemplo particularmente claro de por qué hay que tener cuidado: sus problemas de coagulación comenzaron en 2015, mucho antes de las vacunas COVID.
En cambio, el caso de Wembanyama sí puede analizarse dentro de ese contexto, pero una TVP aislada no permite atribuirla a la vacuna ni al exceso de partidos.