*** Coágulos en los deportistas de élite: Damian Lillard, Chris Bosh, Wembanyama (NBA) y otros deportes ***











El por qué de los coágulos en los deportistas de élite en los últimos años, ¿tiene algo que ver con las vacunas covid o con el esfuerzo a diario de entrenos y exceso de partidos de jugadores como los de la NBA?


En deportistas de élite hay que considerar varias posibilidades:

  • Inmovilización y viajes largos: vuelos frecuentes, autobuses y desplazamientos pueden aumentar el riesgo de trombosis, especialmente si coinciden con lesión o cirugía.
  • Lesiones, cirugía e inflamación: una lesión importante puede activar la coagulación y aumentar el riesgo de TVP/embolia.
  • Deshidratación: puede contribuir en determinadas circunstancias, aunque por sí sola no suele explicar una trombosis.
  • Carga extrema de entrenamiento y competición: el ejercicio habitual es protector, pero el entrenamiento de élite supone un estrés fisiológico muy diferente. No está demostrado que el simple hecho de entrenar mucho sea una causa habitual de trombosis.
  • Predisposición individual: alteraciones hereditarias de la coagulación, antecedentes familiares, determinados medicamentos, etc.
  • COVID-19: la propia infección puede aumentar considerablemente el riesgo de trombosis.
  • Vacunación: existe un riesgo causal demostrado de VITT/TTS, pero es extremadamente raro y se caracteriza por trombosis acompañada de trombocitopenia, principalmente con algunas vacunas de vector adenoviral. No podemos extrapolar ese fenómeno a cualquier TVP o embolia que aparezca después de vacunarse.

Por eso, para saber si realmente aumentaron los coágulos entre deportistas después de 2021 no basta con recopilar noticias de futbolistas o jugadores que tuvieron un episodio. Necesitaríamos comparar tasas antes y después de 2020, teniendo en cuenta edad, sexo, deporte, lesiones, viajes, COVID, vacunación y predisposición.

Y en el caso que inició nuestra conversación, Chris Bosh es un ejemplo particularmente claro de por qué hay que tener cuidado: sus problemas de coagulación comenzaron en 2015, mucho antes de las vacunas COVID.

En cambio, el caso de Wembanyama sí puede analizarse dentro de ese contexto, pero una TVP aislada no permite atribuirla a la vacuna ni al exceso de partidos.


El baloncesto europeo entra en una nueva era