*** Pensando en positivo ***


Cuando era jugador, si quería sustituir un pensamiento negativo por uno positivo, me imaginaba jugando con los Bulls. ¿Crees que este tipo de visualización es beneficiosa para los aficionados a este deporte?

Sí, en general puede ser una práctica muy útil, siempre que se haga de la manera adecuada.

Lo que hacías es una forma de visualización mental, una técnica muy utilizada en el deporte de alto nivel. Muchos deportistas se imaginan compitiendo al máximo nivel, ejecutando acciones con éxito o formando parte del equipo con el que sueñan. Esto puede aportar varios beneficios:

  • Aumenta la confianza. Si te imaginas siendo capaz de jugar como un gran jugador, tu cerebro empieza a asociar esa posibilidad con algo alcanzable.
  • Reduce los pensamientos negativos. Sustituir una idea como "voy a fallar" por "puedo hacerlo bien" ayuda a evitar que el miedo domine el rendimiento.
  • Mejora la concentración. En lugar de centrarte en el error, te enfocas en cómo quieres jugar.
  • Incrementa la motivación. Visualizarte con los Bulls, por ejemplo, podía recordarte el tipo de jugador que querías llegar a ser.

Ahora bien, hay una diferencia importante entre fantasear y visualizar eficazmente.

  • Fantasear sería pensar: "Soy una estrella de los Bulls", sin relacionarlo con la realidad ni con el trabajo diario.
  • Visualizar eficazmente sería imaginarte jugando con la intensidad, la confianza, la toma de decisiones y la técnica que tendría un jugador de ese nivel, para después intentar trasladar esa actitud a tu entrenamiento y a tus partidos.

Para un aficionado al baloncesto, esta técnica también puede ser beneficiosa. Antes de un partido o incluso durante un entrenamiento, puede imaginarse defendiendo bien, tirando con buena mecánica, leyendo el juego o jugando con la serenidad de un gran profesional. Eso suele ser más útil que centrarse en los errores o en el miedo a fallar.

En resumen, imaginarte como un mejor jugador es positivo si sirve para reforzar tu confianza y orientar tu comportamiento, no para escapar de la realidad. La visualización funciona mejor cuando va acompañada de práctica, esfuerzo y objetivos concretos. Es una herramienta para potenciar el rendimiento, no un sustituto del entrenamiento.