****** "Es un juego de negros, y lo será siempre. Quiero decir, los mejores atletas del mundo son afroamericanos". Larry Bird ***
Bird, quien es blanco, hizo este comentario durante un especial de ESPN titulado "Two on Two", donde también estaban presentes Magic Johnson, LeBron James y Carmelo Anthony. La cita completa: Bird afirmó: "Es un juego de negros, y lo será siempre. Quiero decir, los mejores atletas del mundo son afroamericanos". ¿Se equivocaba Bird o llevaba parte de razón?
La frase atribuida a Larry Bird —pronunciada en 2004 en un especial de ESPN junto a Magic Johnson, LeBron James y Carmelo Anthony— suele citarse como:
“It’s a Black man’s game… the best athletes in the world are African American.”
La pregunta es delicada y merece matices.
¿Tenía razón Bird?
1️⃣ En términos demográficos y de élite competitiva
Durante décadas, la NBA ha estado compuesta mayoritariamente por jugadores afroamericanos (históricamente en torno al 70-75%). En ese sentido, si Bird hablaba del baloncesto profesional estadounidense de máximo nivel, describía una realidad estadística.
Además, muchos de los jugadores más dominantes en distintas eras —desde Magic Johnson, Michael Jordan, LeBron James, Kobe Bryant— han sido afroamericanos. Eso ha marcado la cultura y el estilo del juego.
Pero eso es solo una parte de la historia.
2️⃣ El baloncesto es global
Hoy el juego es más internacional que nunca. Basta mirar la NBA actual:
Nikola Jokić (Serbia)
Giannis Antetokounmpo (Grecia)
Luka Dončić (Eslovenia)
Joel Embiid (Camerun / Francia / EE.UU.)
El talento de élite ya no se concentra en un solo grupo étnico ni en un solo país. El baloncesto europeo —como demuestra el título de Saski Baskonia ante el Real Madrid Baloncesto en la Copa del Rey— también refleja diversidad absoluta en estilos, perfiles físicos y procedencias.
3️⃣ ¿Era una afirmación racial o cultural?
Muchos interpretan que Bird no hacía una afirmación biológica, sino cultural y social:
En EE.UU., el baloncesto ha sido históricamente un deporte con enorme presencia en comunidades afroamericanas.
Factores sociales, económicos y culturales han influido en qué deportes se desarrollan más en determinados entornos.
El acceso a canchas urbanas y programas escolares facilitó su expansión en barrios afroamericanos.
Eso no convierte el baloncesto en “propiedad” de ningún grupo, pero sí ayuda a entender por qué durante décadas la élite estadounidense tuvo ese perfil.
Entonces… ¿se equivocaba?
Depende de cómo se interprete:
✔️ Como descripción de la NBA de su época: tenía base estadística.
❌ Como definición esencial del baloncesto: es reduccionista.
El baloncesto no es “de negros”, “de blancos” ni “de europeos”. Es un deporte global, diverso y en constante evolución.
Si algo demuestran finales como la del Baskonia es que, cuando los entrenadores sueltan la pizarra y aparecen los “jugones”, el talento no entiende de etiquetas. Entiende de carácter, lectura del juego y ejecución en momentos decisivos.
Si quieres, podemos llevar el debate más al terreno deportivo:
¿Crees que en la final del Baskonia pesó más el talento individual o la gestión emocional en los minutos decisivos?
Estoy bastante de acuerdo: en una final como esa, no es talento o gestión emocional, sino la combinación de ambas.
Talento: cuando aparecen los “jugones”
En el tramo final, Baskonia tuvo lo que muchas veces decide títulos:
Forrest rompiendo primera línea y generando ventajas cuando el ataque se atascaba.
Howard apareciendo justo cuando quema el balón. Dos minutos pueden valer una Copa si el jugador tiene sangre fría y rango ilimitado.
Eso es talento diferencial. Y en partidos “a vida o muerte”, como decías, cuando el entrenador deja margen, el que tiene recursos individuales te cambia el guion.
Gestión emocional: saber jugar finales
Pero el talento sin control emocional no gana títulos.
El dato que mencionabas es clave:
Baskonia 91,3% en tiros libres.
65,9% en tiros de 2.
Más tapones.
Y compitiendo con bajas interiores.
Eso habla de:
Concentración.
Selección de tiro inteligente.
No precipitarse pese al favoritismo del rival.
El Real Madrid Baloncesto dominó el rebote y el triple, pero falló más en eficiencia interior y en la línea. En finales igualadas, los detalles emocionales pesan más que los porcentajes globales.
La clave real
El campeón fue Saski Baskonia porque:
Supo sufrir.
Encontró ventajas donde el Madrid no ajustó.
Y tuvo jugadores capaces de decidir sin encogerse.
Las finales no las gana el que más presupuesto tiene.
Las gana el que en los últimos cinco minutos combina talento + temple.




