*** Lo mejor y lo peor de la Copa del Rey 2026 ***
Muchos años después, el torneo que reúne a los ocho mejores equipos de la primera vuelta de la Liga Endesa volvió a la capital valenciana, una cita que tal y como dijo Paolo Galbiati en su despedida de la sala de prensa tras coronarse campeón tiene ” una atmósfera increíble” y que fue la gran fiesta del baloncesto nacional.
Lo peor
Si algo tiene de malo congregar todo el baloncesto valenciano en un rincón de la ciudad es que el evento queda totalmente concentrado… y de espaldas a ella.
Está ya prácticamente dado por sentado que la mejor Copa del Rey de los últimos años fue la de Granada 2022, una cita en la que los aficionados tenían muchas ganas de fiesta tras la pandemia y en la que lograron fusionarse por completo con la capital andaluza. Fueras donde fueras, encontrabas guiños sobre la Copa del Rey: desde nombres de calles adaptados a la ocasión hasta eventos en los rincones más insospechados. Esa absoluta mimetización con la ciudad anfitriona se fue perdiendo cada vez más con el paso de las ediciones, pero lo de Valencia 2026 fue un aislamiento casi total.
El domingo 22 de febrero se celebraba la gran final y el inicio de las Fallas, con la mascletà y la crida.
¿Cómo es posible que no hubiera ni una referencia a la fiesta por antonomasia de la ciudad? ¿Cómo es posible que tan poca gente supiera de esto?
Servidor estuvo presente en el festival pirotécnico con el que arrancan estas fiestas y prácticamente no había ni una camiseta de basket entre los miles de presentes en el ayuntamiento. La gente de Valencia no sabía que había una Copa del Rey, los fans del baloncesto no sabían qué pasaba en Valencia.
Otro tema muy a mejorar fue el de la fan zone y todo lo que tiene que ver con ella. Las activaciones fueron discretas, los conciertos no ponían mucho ambiente, los stands de los equipos bastante mejorables y el ambiente festivo no fue el mejor.
Otro tema muy a mejorar fue el de la fan zone y todo lo que tiene que ver con ella. Las activaciones fueron discretas, los conciertos no ponían mucho ambiente, los stands de los equipos bastante mejorables y el ambiente festivo no fue el mejor.
El encuentro de las aficiones fue un éxito (como siempre), sí, pero la sensación generalizada era de que a diferencia de lo que pasó dentro del pabellón, lo de fuera era muy mejorable todo.




