*** De fenómeno universitario a los Lakers: Cream Abdul-Jabbar buscará su lugar en la NBA ***














Robbie Avila, uno de los jugadores más particulares y populares del básquet universitario estadounidense, firmó con Los Angeles Lakers tras no ser seleccionado en el Draft de la NBA. El pivote de 2.08 metros, apodado Cream Abdul-Jabbar por su estilo de juego clásico y sus características gafas, acordó un contrato Exhibit 10 que le permitirá participar de la Summer League y del campamento de entrenamiento de la franquicia angelina.

Avila saltó a la fama durante su paso por Indiana State, la misma universidad donde brilló Larry Bird. Allí se convirtió en una sensación nacional gracias a su combinación de anotación, visión de juego y capacidad para asistir desde la posición de interno. Más tarde siguió a su entrenador Josh Schertz a Saint Louis, donde mantuvo un gran nivel y fue elegido Jugador del Año de la Atlantic 10, además de liderar al equipo hasta el Torneo de la NCAA.

El acuerdo firmado con los Lakers no le garantiza un lugar en la plantilla principal. La organización evaluará su rendimiento durante la pretemporada y podría convertir su vínculo en un contrato two-way. En caso de ser cortado, continuaría dentro de la estructura de la franquicia jugando para South Bay Lakers de la G League, con incentivos económicos adicionales.

La llegada de Avila despertó comparaciones con otros jugadores que llegaron a la NBA sin ser drafteados y terminaron construyendo carreras exitosas

Algunos aficionados incluso recordaron los casos de Nikola Jokic y Austin Reaves, este último convertido en una de las grandes historias de desarrollo de los Lakers tras firmar recientemente un contrato multimillonario.

Sin embargo, no todos están convencidos de que Avila pueda triunfar en la mejor liga del mundo. Mientras algunos creen que su talento ofensivo y capacidad para pasar el balón le dan una oportunidad real, otros cuestionan su falta de explosividad atlética. 

A sus 22 años, el pivote tendrá ahora la oportunidad de demostrar su valía en la Summer League.