*** Hay 3 altos (center) entre los 5 primeros sueldos de jugadores de la NBA ***
Pero la conclusión que se suele sacar de eso (“los altos valen más porque son menos”) es demasiado simplificada.
1. No es “altura”, es “escasez de talento grande”Lo importante no es ser alto, sino ser un jugador grande que además es dominante:
- Un pívot de 2,10–2,15 con habilidades normales no cobra mucho.
Un pívot de ese tamaño que:
- anota como estrella,
- crea juego,
- o domina defensivamente,
es extremadamente raro.
Eso es lo que dispara el salario.
2. El mercado paga impacto, no posiciónLos contratos máximos no se asignan por posición, sino por:
- ser primera opción ofensiva
- impacto en playoffs
- valor “insustituible” en su equipo
Por eso aparecen interiores como Jokić o Embiid: no por ser altos, sino por ser centros de sistema ofensivo de élite, algo muy difícil de reemplazar.
3. También hay un sesgo del “techo del jugador grande”Cuando un interior es élite, su impacto suele ser enorme porque combina:
- ventaja física (tamaño)
- eficiencia en la pintura
- protección del aro
Eso hace que su “techo” estadístico y táctico sea muy alto.
4. Pero el baloncesto moderno no está “dominando por altura”Si miras la tendencia real:
- Los jugadores más influyentes del sistema suelen ser exteriores o aleros (creación + tiro).
- El “perfil más valioso” en muchas franquicias es el jugador versátil de perímetro.
De hecho, el propio Curry cambió la liga sin ser alto, demostrando que el valor no depende de la estatura sino de la capacidad de generar ventajas.
ConclusiónQue haya varios jugadores altos entre los mejor pagados no significa que la altura sea lo más valioso.
Significa esto:
Los jugadores grandes que además son superestrellas son muy raros, y cuando aparecen, el mercado los paga al máximo.