*** Real Madrid renovó con la Euroliga y la NBA se queda sin grandes para su liga ***


El conjunto blanco fue el último en extender su vínculo con la competencia continental y finalmente lo firmó por 10 años, dándole también la espalda a la NBA.

El Real Madrid ha disipado todas las dudas sobre su futuro continental al sellar su continuidad en la Euroliga mediante una renovación contractual por las próximas diez temporadas.

El club madrileño, que se encontraba evaluando la posibilidad de unirse al ambicioso proyecto de la NBA Europa planificado para irrumpir en la temporada 2027-28, optó finalmente por mantener su fidelidad al torneo actual. 

Para la Euroliga, retener a la Casa Blanca representaba una prioridad absoluta debido al peso global de su marca y a una masa crítica que supera los 500 millones de seguidores en todo el planeta, activos de valor incalculable en la actual disputa por la hegemonía del deporte internacional.

Con la firma del transatlántico español, cuyos pormenores serán informados formalmente a los propietarios en el Board de este viernes, la Euroliga logra cerrar filas de manera estratégica frente a los intentos de desembarco norteamericanos. 

La prórroga unánime de los convenios garantiza el bloque histórico de sus 13 equipos accionistas de cara a la próxima década. De este modo, el certamen se asegura la permanencia a largo plazo de potencias de la talla de Panathinaikos, Olympiacos, Barcelona, Maccabi, Zalgiris, Baskonia, Anadolu Efes, Olimpia Milano, Bayern Munich, ASVEL Villeurbanne, Fenerbahce y el propio Real Madrid, sumando al CSKA Moscú, cuya licencia permanece suspendida temporalmente debido al conflicto bélico con Ucrania.

Para blindar este acuerdo y desalentar cualquier tentación futura de sumarse a una eventual liga amparada por la NBA, los clubes establecieron un severo régimen de penalizaciones económicas. 

En caso de que alguna institución rompa el pacto de forma prematura, deberá abonar una multa inmediata de 10 millones de euros a la Euroliga, quedando expuesta además a demandas judiciales individuales por daños y perjuicios de parte del resto de los participantes. 

Asimismo, la rigidez del vínculo se incrementará sustancialmente a partir del 1 de julio, momento en que los clubes se convertirán formalmente en franquicias y cualquier deserción acarreará un castigo financiero cercano a los 100 millones de euros a repartir entre los socios remanentes.

La resolución de la directiva blanca fue recibida con absoluta satisfacción por los responsables de los equipos del baloncesto europeo, quienes anticipan que la presencia del Madrid potenciará sustancialmente las futuras negociaciones de derechos televisivos y acuerdos publicitarios. 

Al mismo tiempo, las cúpulas de los equipos socios aprovecharon la instancia para reafirmar su soberanía frente a las intenciones de la NBA, manifestando su rechazo a que el capital externo compre mercados para inflar el valor de corporaciones ajenas.