*** Valencia no dejó dudas en el Palau y se consagró campeón de la ACB: fracaso total de un Barca con uno de los mayores presupuestos de la ACB ***
Los de Pedro Martínez volvieron a dominar para vencer por 84-108 a Barcelona y conseguir el máximo título español por segunda vez en su historia con Jean Montero como MVP.
Valencia Basket no dejó dudas en el cuarto juego y se consagró campeón de la ACB por segunda vez en su historia. Los de Pedro Martínez vencieron con claridad por 108-84 a Barcelona en el Palau y cerraron la mejor temporada de su historia, sumando también la Supercopa ACB y la primera clasificación a la Final Four de la Euroliga.
Jean Montero fue la figura y el MVP con 23 puntos, acompañado por 21 de Kameron Taylor y 19 de Omari Moore.
En los locales, que cerraron otra temporada sin títulos, no alcanzaron los 26 puntos de Kevin Punter y los 15 de Toko Shengelia, mientras que Nico Laprovittola aportó 10 (posible despedida).
Los visitantes dominaron desde el arranque provocando un bajo 43% de un Barcelona que no encontró los caminos para defender a un equipo que fue un vendaval.
Los visitantes dominaron desde el arranque provocando un bajo 43% de un Barcelona que no encontró los caminos para defender a un equipo que fue un vendaval.
Montero marcó la diferencia y Taylor junto a Moore aprovecharon los espacios que generó el dominicano, que fue la pesadilla de los Blaugranas durante toda la serie definitoria. La defensa dejó a los de Xavi Pascual en 16 pérdidas y controló de gran manera a un Will Clyburn que terminó con solo 6 puntos.
Un cierre magistral de una temporada histórica para un Valencia que se estableció entre los mejores de la temporada y lo coronó como el ganador de la Liga ACB.
Un cierre magistral de una temporada histórica para un Valencia que se estableció entre los mejores de la temporada y lo coronó como el ganador de la Liga ACB.
No fue solo una victoria: fue un dominio claro en el partido decisivo, donde el Valencia rompió el encuentro a partir del segundo cuarto y terminó pasando por encima de un Barça sin respuesta en defensa ni control del rebote.
Para el Barça, la derrota supone un cierre de temporada en blanco (sin Liga, sin Euroliga ni Copa), algo especialmente duro para un club con uno de los mayores presupuestos de la competición y aspiraciones siempre máximas. En la serie, además, el Valencia ya había sido capaz de ganar también en el Palau, lo que terminó inclinando claramente la final.
Resumen simple: el Valencia fue más sólido, más consistente y mejor físicamente en la serie; el Barça, irregular y superado en los momentos clave.