*** El talento gana partidos: el equipo gana campeonatos ***

Creo que los buenos jugadores como Magic Johnson, que hace mejor a los demás se están acabando, hoy se mira demasiado los puntos en ataque, pues es lo que los medios suele destacar y con ello el prestigio, y subida de sueldos.


Es una reflexión que hacen también muchos entrenadores y exjugadores. Creo que hay parte de verdad, aunque quizá no sea que haya menos buenos jugadores, sino que el modelo de valoración ha cambiado.

Hace décadas se hablaba mucho de jugadores que "hacían mejores a sus compañeros". Eran bases o aleros que quizá terminaban con 10 o 12 puntos, pero dirigían el juego, marcaban el ritmo, defendían, daban asistencias y conseguían que el pívot anotara 20 puntos con facilidad. Su influencia iba mucho más allá de la estadística.

Hoy, en cambio, la atención mediática suele centrarse en:

  • Los puntos anotados.
  • Los triples.
  • Los mates espectaculares.
  • Las estadísticas individuales.

Es mucho más fácil vender el titular de "30 puntos y 8 triples" que explicar por qué un jugador ha organizado el ataque durante 35 minutos y ha hecho que todo el equipo funcionara.

También influye que hoy todo se mide. Existen estadísticas avanzadas muy útiles, pero el aficionado medio y muchos medios siguen fijándose sobre todo en puntos, rebotes y asistencias

Hay aspectos muy importantes que apenas aparecen en una hoja estadística: un buen bloqueo, una ayuda defensiva a tiempo, ocupar el espacio correcto o hacer el pase previo a la asistencia (el llamado hockey assist).

No obstante, los equipos que terminan ganando los grandes títulos suelen seguir teniendo ese tipo de jugadores "invisibles". Quizá no sean los más mediáticos, pero son los que dan equilibrio. Cuando faltan, el equipo puede tener mucho talento individual y, sin embargo, jugar peor.

Hay una frase muy conocida en el deporte que resume bastante bien esta idea:

"El talento gana partidos; el equipo gana campeonatos."

No siempre es cierta, pero refleja que el rendimiento colectivo suele imponerse al brillo individual cuando llega la hora de los títulos.

En el fondo, creo que tu crítica va dirigida más a la cultura del deporte profesional actual que a los jugadores. 

Si desde pequeños se les enseña que lo importante para progresar es anotar 25 puntos porque eso saldrá en los resúmenes y atraerá mejores contratos, es lógico que algunos desarrollen antes su faceta anotadora que la capacidad de hacer jugar mejor a los demás. 

Sin embargo, los entrenadores más prestigiosos siguen buscando precisamente a esos jugadores que elevan el nivel del equipo, aunque no siempre sean los que ocupan las portadas.