*** LeBron y la misión de devolver a Philadelphia la gloria ganada por Dr. J ***
Philadelphia sabe lo que significa cambiar la historia con un solo fichaje. En 1965 recuperó a Wilt Chamberlain para su ciudad natal y, dos años después, construyó un equipo histórico con el título de 1967. Más tarde fue el turno de Julius Erving, quien revolucionó la franquicia tras su llegada desde la ABA en 1976 y la llevó de nuevo a pelear por el campeonato. Ahora, medio siglo después, los Sixers vuelven a apostar por una superestrella con la esperanza de romper una sequía que ya supera las cuatro décadas.
El paso definitivo llegó en 1982 con la incorporación de Moses Malone. El dominante pivote aterrizó desde Houston mediante un sign-and-trade y transformó inmediatamente a Philadelphia en el mejor equipo de la NBA. Los Sixers ganaron 65 partidos en la fase regular, Malone fue elegido MVP y el equipo arrasó en los playoffs antes de barrer 4-0 a Los Angeles Lakers en las Finales de 1983. Aquel fue el tercer y último campeonato de la franquicia, con Dr. J y Malone levantando juntos el trofeo Larry O'Brien.
Desde entonces, los Sixers nunca pudieron volver a tocar la cima. Hubo decisiones que marcaron negativamente el rumbo, como el recordado verano de 1986, cuando traspasaron a Moses Malone y también el número uno del Draft, una jornada que todavía es señalada como una de las más perjudiciales de la historia del club.
El paso definitivo llegó en 1982 con la incorporación de Moses Malone. El dominante pivote aterrizó desde Houston mediante un sign-and-trade y transformó inmediatamente a Philadelphia en el mejor equipo de la NBA. Los Sixers ganaron 65 partidos en la fase regular, Malone fue elegido MVP y el equipo arrasó en los playoffs antes de barrer 4-0 a Los Angeles Lakers en las Finales de 1983. Aquel fue el tercer y último campeonato de la franquicia, con Dr. J y Malone levantando juntos el trofeo Larry O'Brien.
Desde entonces, los Sixers nunca pudieron volver a tocar la cima. Hubo decisiones que marcaron negativamente el rumbo, como el recordado verano de 1986, cuando traspasaron a Moses Malone y también el número uno del Draft, una jornada que todavía es señalada como una de las más perjudiciales de la historia del club.
La franquicia recién regresó a unas Finales en 2001, impulsada por Allen Iverson, aunque cayó frente a los Lakers. En los últimos años encadenó ocho clasificaciones a los playoffs en las últimas nueve temporadas, pero jamás logró superar las semifinales de la Conferencia Este.
En ese contexto aparece LeBron James. El máximo anotador de la historia de la NBA llega a Philadelphia con el desafío de cambiar el presente de una organización que hace tiempo dejó de conformarse con competir. Junto a Joel Embiid, con quien compartió el oro olímpico en París 2024, y bajo la conducción de Nick Nurse, campeón con Toronto en 2019, el objetivo es claro: devolver a los 76ers al lugar que alguna vez ocuparon Dr. J, Moses Malone y aquel inolvidable equipo campeón de 1983.
En ese contexto aparece LeBron James. El máximo anotador de la historia de la NBA llega a Philadelphia con el desafío de cambiar el presente de una organización que hace tiempo dejó de conformarse con competir. Junto a Joel Embiid, con quien compartió el oro olímpico en París 2024, y bajo la conducción de Nick Nurse, campeón con Toronto en 2019, el objetivo es claro: devolver a los 76ers al lugar que alguna vez ocuparon Dr. J, Moses Malone y aquel inolvidable equipo campeón de 1983.
