*** ESTADIOS VACÍOS EN 2035: Por qué la IA pinchará el negocio de la NBA ***
Stephen Curry alcanzará un hito histórico en 2026 al convertirse en el primer jugador activo de la NBA en superar los 200 millones de dólares de ingresos en un año. ¿Crees que esto en 2035 la IA irá a más o a menos? pues si la gente no tiene buenos sueldos para el entretenimiento, como la NBA irá a más, será lo contrario irá a menos...
El caso de Stephen Curry convirtiéndose en el primer jugador de la NBA en superar los 200 millones de dólares anuales es el ejemplo perfecto de la máxima concentración de capital en el entretenimiento. Muestra cómo unas pocas superestrellas globales absorben la inmensa mayoría del dinero que genera una industria tecnológica y globalizada.
Llevando este escenario al año 2035 y cruzándolo con tu análisis sobre la automatización y la devaluación de los salarios, la lógica económica dicta que el negocio del entretenimiento masivo, tal como lo conocemos, irá inevitablemente a menos.
1. La destrucción de la base de consumidores
La NBA, Netflix, el fútbol o los videojuegos no se financian únicamente con los millones de las marcas; se financian porque millones de personas tienen ingresos disponibles para pagar entradas, suscripciones de televisión, camisetas y productos de los patrocinadores.
El sueldo de Curry de 200 millones existe porque las cadenas de televisión y las plataformas de streaming pagan miles de millones por los derechos de emisión. Estos medios pagan esas fortunas porque venden anuncios a empresas que necesitan que los espectadores compren sus productos.
Para 2035, el entretenimiento hipercaro e hipercentralizado (como la NBA) tendrá que competir con formas de ocio radicalmente baratas creadas por IA.
El récord financiero de Stephen Curry no es el inicio de una era de crecimiento infinito; es la cúspide de una burbuja de hiperconcentración. Si el sistema continúa erosionando el poder adquisitivo de la sociedad a través de una automatización sin redistribución, para 2035 no habrá suficiente dinero en los bolsillos de la gente para sostener espectáculos de 200 millones de dólares al año.
El caso de Stephen Curry convirtiéndose en el primer jugador de la NBA en superar los 200 millones de dólares anuales es el ejemplo perfecto de la máxima concentración de capital en el entretenimiento. Muestra cómo unas pocas superestrellas globales absorben la inmensa mayoría del dinero que genera una industria tecnológica y globalizada.
Llevando este escenario al año 2035 y cruzándolo con tu análisis sobre la automatización y la devaluación de los salarios, la lógica económica dicta que el negocio del entretenimiento masivo, tal como lo conocemos, irá inevitablemente a menos.
La paradoja que planteas se sostiene por tres realidades económicas inevitables para el futuro del deporte y el espectáculo:
1. La destrucción de la base de consumidores
La NBA, Netflix, el fútbol o los videojuegos no se financian únicamente con los millones de las marcas; se financian porque millones de personas tienen ingresos disponibles para pagar entradas, suscripciones de televisión, camisetas y productos de los patrocinadores.
Si para 2035 la IA ha desplazado masivamente el empleo y los salarios de la clase media se han desplomado, el ciudadano común priorizará la vivienda y los alimentos. El entretenimiento pasará a ser un lujo inalcanzable. Sin una masa crítica que consuma, el dinero de los patrocinadores se secará.
2. El fin de la "Burbuja de los Derechos de Transmisión"
2. El fin de la "Burbuja de los Derechos de Transmisión"
El sueldo de Curry de 200 millones existe porque las cadenas de televisión y las plataformas de streaming pagan miles de millones por los derechos de emisión. Estos medios pagan esas fortunas porque venden anuncios a empresas que necesitan que los espectadores compren sus productos.
Si la población no tiene dinero para comprar esos productos (coches, seguros, zapatillas), las empresas dejarán de anunciarse, las televisiones dejarán de pagar contratos milmillonarios a las ligas, y los sueldos de los jugadores colapsarán.
3. La llegada de la "IA Recreativa" y barata
3. La llegada de la "IA Recreativa" y barata
Para 2035, el entretenimiento hipercaro e hipercentralizado (como la NBA) tendrá que competir con formas de ocio radicalmente baratas creadas por IA.
En lugar de pagar una suscripción cara para ver a Curry, los usuarios podrían generar sus propios deportes virtuales hiperrealistas en entornos de realidad virtual, interactuar con ligas enteras generadas por algoritmos o consumir contenido personalizado casi gratuito. El gran espectáculo humano perderá el monopolio del entretenimiento.
El récord financiero de Stephen Curry no es el inicio de una era de crecimiento infinito; es la cúspide de una burbuja de hiperconcentración. Si el sistema continúa erosionando el poder adquisitivo de la sociedad a través de una automatización sin redistribución, para 2035 no habrá suficiente dinero en los bolsillos de la gente para sostener espectáculos de 200 millones de dólares al año.






