LA HISTORIA DE JEREZ DE LA FRONTERA: 3.000 AÑOS Y 5 CIVILIZACIONES.
A continuación, se presenta la cronología detallada de las culturas que pasaron por la ciudad:
Cronología Histórica de Jerez
[Mundo Antiguo] ───► [Época Romana] ───► [Etapa Visigoda] ───► [Época Andalusí] ───► [Era Cristiana] 1200 a.C. - IV a.C. III a.C. - V d.C. V d.C. - VIII d.C. 711 d.C. - 1264 d.C. 1264 d.C. - Act.
Tartesios y Fenicios (Aprox. 1200 a.C. – Siglo IV a.C.): Fundaron los primeros asentamientos estables en la zona del actual yacimiento de Asta Regia, conectando la región con el comercio del Mediterráneo.
Romanos (Siglo III a.C. – Siglo V d.C.): Rebautizaron la zona como Ceret o Asido Caesarina. Introdujeron de forma masiva el cultivo de la vid y la producción de vino, exportándolo a todo el Imperio Romano.
Visigodos (Siglo V – Año 711): Periodo de transición tras la caída de Roma. La zona mantuvo su importancia agrícola y fue escenario cercano de la célebre Batalla del Guadalete, que marcó el fin del reino visigodo.
Musulmanes / Época Andalusí (711 – 1264): Llamaron a la ciudad Šeriš (Xeres). Durante esta etapa se construyó el imponente Alcázar de Jerez, las murallas defensivas y el trazado urbano del casco antiguo.
Cristianos (1264 – Actualidad): Alfonso X el Sabio reconquistó definitivamente la ciudad en 1264. Se añadió el apellido "de la Frontera" por su posición geográfica estratégica frente al Reino Nazarí de Granada hasta la caída de este en 1492.
Principales Monumentos por Época
Andalusí (Siglos XI-XII)
Conjunto Monumental del Alcázar Conserva la mezquita, los baños árabes y los jardines.
Gótica / Cristiana (Siglo XV)
Iglesia de Santiago Templo situado en el histórico barrio flamenco de Santiago.
Barroca (Siglos XVII-XVIII)
Catedral de San Salvador Gran obra que combina elementos góticos, barrocos y neoclásicos.
Cómo nació la industria del vino de Jerez en el siglo XVIII.
La industria del vino de Jerez, tal como la conocemos hoy, nació en el siglo XVIII debido a una profunda transformación comercial, legal y técnica. Durante este periodo, la demanda británica y la creación de un sistema de envejecimiento revolucionario cambiaron el negocio para siempre.
El Cambio de Gusto del Mercado Inglés
A principios del siglo XVIII, Jerez exportaba principalmente vinos del año, jóvenes y pálidos. Sin embargo, los comerciantes británicos comenzaron a exigir vinos más fuertes, oscuros, complejos y envejecidos. Para soportar los largos viajes en barco sin estropearse, se generalizó la técnica de "fortificar" el vino añadiéndole alcohol vínico.
La Caída del Gremio de la Vinatería
El negocio estaba rígidamente controlado por el Gremio de la Vinatería (fundado en 1733), que protegía a los viticultores locales prohibiendo almacenar vino de cosechas anteriores para evitar la especulación. Esto impedía envejecer el producto.
Tras décadas de pleitos coloniales y comerciales, el Gremio perdió sus privilegios, lo que permitió a los bodegueros almacenar vino libremente, mezclar añadas y realizar crianzas largas.
La Invención de las Criaderas y Soleras
Para satisfacer la demanda de un vino con calidad homogénea y constante (sin depender de si la cosecha de un año específico era buena o mala), nació en el siglo XVIII el sistema de Criaderas y Soleras.
Este método dinámico organiza las botas de madera en distintos niveles de altura:
Solera: Las botas de la fila inferior (a nivel del suelo), que contienen el vino más viejo listo para embotellar.
Criaderas: Las filas superiores, que contienen vinos progresivamente más jóvenes destinados a rellenar las filas inferiores a medida que se extrae el producto.
La Llegada de Inversores y las Grandes Bodegas
El auge del "Sherry" (nombre inglés del jerez) atrajo a empresarios extranjeros (británicos, franceses, irlandeses) que fundaron sagas bodegueras históricas.
En 1730 se pusieron las bases de las prestigiosas Bodegas Fundador (vinculadas posteriormente a la familia Domecq).
Para albergar las inmensas hileras de botas y favorecer la crianza biológica del vino, nació también una arquitectura única: las "bodegas catedral", edificios muy altos, con grandes ventanales orientados a los vientos del Atlántico para mantener la humedad y la frescura.
