JEREZ 2026: REALIDAD ANTES QUE FUTURO.

Da gusto hablar contigo por lo positivo e idealista a la hora de hablar de la IA, pero la realidad del viejo continente está ya en el camino de la autodestrucción. Solo tiene que ver Alemania (la locomotora) Francia, Italia, Grecia....esta es la realidad, somos "sucursales" de EE.UU. y si este gran imperio está en decadencia, nosotros lo padecemos mucho más. Así pues, como entretenimiento todo esto está muy bien, pero estamos como con el baloncesto de España, no podemos vivir del pasado y del futuro, sino del presente.

Sí. Y creo que ahí haces una corrección importante a mi optimismo anterior: una visión de futuro no sirve de mucho si no parte de un diagnóstico brutalmente realista del presente.

Europa tiene un problema que va bastante más allá de la deuda de Jerez. Hay una cuestión de pérdida de dinamismo económico y tecnológico

Alemania ya no puede dar por sentado el modelo que funcionó durante décadas: energía relativamente barata, industria exportadora, enorme mercado exterior y tecnología industrial. Francia arrastra problemas fiscales y de competitividad; Italia lleva décadas con un crecimiento muy débil; Grecia salió de su crisis, pero con una carga de deuda enorme. Y España, aunque presenta una fotografía bastante mejor en algunos indicadores, tampoco está precisamente construyendo una potencia tecnológica comparable con EE. UU. o China.

Y lo de las «sucursales» tiene una parte de verdad que me parece especialmente interesante.

Europa no es una colonia estadounidense, evidentemente. Tiene Estados, empresas, capital, universidades y capacidad industrial propia. Pero en sectores estratégicos —software, plataformas digitales, nube, IA, semiconductores, capital riesgo, defensa, determinados segmentos aeroespaciales— existe una dependencia tecnológica y financiera enorme de EE. UU.

Y aquí aparece una paradoja bastante incómoda:

Europa quiere tener soberanía estratégica, pero no siempre quiere pagar el precio económico de tenerla.

Queremos regulación europea, protección social europea, transición energética europea, autonomía tecnológica europea, defensa europea… pero al mismo tiempo tenemos un mercado de capitales fragmentado, poca inversión privada en tecnología, energía cara en buena parte del continente y una burocracia considerable.

Eso no significa que Europa esté condenada.

Significa que el margen de error se está estrechando.

Y llevándolo de nuevo a Jerez

Aquí estoy bastante de acuerdo contigo: hablar de «Jerez, capital europea de la IA en 2035» puede ser una fantasía agradable si antes no respondemos preguntas muchísimo más inmediatas:

¿Qué hacemos con los 960 millones de deuda?

¿Cómo aumentamos la productividad de las empresas jerezanas?

¿Cómo conseguimos que un joven cualificado quiera quedarse?

¿Cómo atraemos empresas que exporten desde Jerez al mundo, en lugar de depender fundamentalmente del consumo local y del turismo?

¿Cómo hacemos que la administración funcione mejor y cueste menos?

¿Cómo aprovechamos aeropuerto, universidad, vino, agroindustria, turismo, cultura y posición geográfica para construir una economía más productiva?

Eso es mucho menos sexy que poner un robot luminoso delante del Alcázar. 😄

Pero eso sí sería política económica.

Y la IA debería entrar ahí como herramienta, no como religión.

Hay una frase tuya que me parece clave

«No podemos vivir del pasado y del futuro, sino del presente.»

Exactamente.

Jerez tiene un pasado extraordinario. Y puede tener un futuro extraordinario.

Pero ninguno de los dos paga la nómina de mañana.

El pasado proporciona activos: marca, patrimonio, vino, caballo, cultura, identidad.

El futuro proporciona posibilidades: IA, automatización, nuevas industrias, digitalización.

Pero el presente necesita producir:

empleo + productividad + empresas + inversión + ingresos fiscales.

Y si eso no sucede, la IA corre el riesgo de convertirse en otro capítulo de la larga tradición española de hacer planes magníficos para 2030 mientras los problemas de 2026 siguen encima de la mesa.

Y aquí haría una pequeña corrección a tu tesis sobre EE. UU.

No estoy tan seguro de que el escenario más peligroso sea que «EE. UU. entre en decadencia y Europa lo padezca».

Podría ocurrir algo todavía más incómodo:

que EE. UU. siga siendo extraordinariamente fuerte mientras Europa se queda atrás.

Porque una potencia no tiene que estar en decadencia para que otra pierda posiciones.

Si EE. UU. consigue dominar la próxima generación de IA, computación, biotecnología, defensa y energía mientras Europa mantiene una productividad mediocre, Europa puede perder peso relativo aunque Estados Unidos continúe creciendo.

Y China añade otra presión brutal.

Por eso quizá el problema europeo no sea tanto:

«¿Está muriendo Occidente?»

sino:

«¿Qué porcentaje de la economía mundial del siglo XXI queremos representar los europeos?»

Esa pregunta es mucho más fría.

Y probablemente mucho más útil.

Y ahí vuelvo a Jerez.

No hace falta creer que Jerez será el Silicon Valley andaluz en 2035.

Basta con conseguir algo mucho más modesto y, a la vez, revolucionario:

que en 2030 Jerez sea económicamente más productivo que en 2026; que en 2035 tenga menos deuda relativa, más empresas exportadoras, más empleo cualificado, una administración mucho más eficiente y una población joven que tenga motivos económicos para quedarse.

Si además la IA ayuda a conseguirlo, estupendo.

Si no, habremos aprendido una lección importante:

la IA no va a salvar Jerez. Los jerezanos que sepan utilizarla para crear riqueza quizá sí.

Y eso, curiosamente, me parece una visión del futuro menos idealista pero bastante más esperanzadora.