🐎 JEREZ, LA CIUDAD DEL CABALLO : CAPÍTULO 3 ·👀 EL CABALLO QUE NOS LEE.

  ¿Puede un caballo saber cómo nos sentimos?

La respuesta científica parece ser sí, al menos en determinadas circunstancias.

Los investigadores han comprobado que los caballos pueden distinguir expresiones humanas positivas y negativas. Ante rostros enfadados, por ejemplo, muestran respuestas fisiológicas y de atención diferentes que ante rostros alegres.

Pero lo verdaderamente sorprendente viene después.

👁️ + 👂

Un caballo no parece limitarse a mirar nuestra cara.

También puede relacionar lo que ve con lo que escucha.

En un experimento, los investigadores mostraron a los caballos rostros humanos con diferentes expresiones y después reprodujeron voces con distinto contenido emocional.

Cuando la cara y la voz no coincidían, los caballos reaccionaban de manera diferente, especialmente cuando se trataba de personas conocidas. Esto sugiere que pueden integrar información procedente de dos sentidos diferentes para interpretar el estado emocional de una persona.

Y estudios posteriores han encontrado resultados similares con alegría y tristeza. Los caballos no solo diferenciaron las expresiones, sino que mostraron respuestas diferentes ante las voces y los rostros asociados a esas emociones.

Incluso se ha comprobado que pueden aprender a distinguir expresiones humanas en tareas experimentales, aunque no todos los individuos aprenden igual de bien.

Entonces, cuando un caballo nos mira...

Quizá no esté simplemente mirando.

Puede estar observando:

nuestro rostro.
nuestra voz.
nuestro comportamiento.
nuestro estado de ánimo.

Y utilizando toda esa información para decidir cómo responder.

Esto tiene una consecuencia muy importante para quien trabaja con caballos:

El caballo no solamente aprende de lo que hacemos. También puede estar aprendiendo de cómo lo hacemos.

Un mismo gesto puede tener un significado diferente dependiendo de nuestra actitud, nuestra voz y nuestro comportamiento.

🐎 Jerez lleva siglos conviviendo con el caballo.

Lo hemos utilizado para trabajar, para competir, para viajar, para exhibirlo y para disfrutar de él.

Pero quizá ahora la ciencia nos está obligando a cambiar ligeramente la pregunta.

No solo:

¿Qué podemos enseñar al caballo?

Sino también:

¿Qué está aprendiendo el caballo de nosotros?

Continuará...

Serie: Jerez, la ciudad del caballo. Inteligencia equina explicada a partir de investigaciones científicas.