*** Kyrie Irving se sincera “no es la misma NBA de la que me enamoré” ***


Llegó a la liga con 19 años. Hoy tiene 16 temporadas encima, una rotura de ligamento superada y una mirada distinta sobre todo lo que rodea al básquet. Kyrie Irving habló sin filtro antes del arranque y dejó claro que no piensa seguir el camino de LeBron James. ¿Jugar a los 42 o 43? No. Y explicó por qué, con palabras que dicen mucho de cómo cambió el juego.

“No me veo jugando a los 42 o 43”
 

Kyrie Irving dijo que quiere a esos jugadores que estiran sus carreras, pero que no comparte el mismo objetivo. Contó que pudo poner la liga en perspectiva desde que llegó, tan joven, y que no se compara con nadie.

Para él, el básquet es una llama eterna. Siempre lo va a ser. Pero no se ve jugando hasta los 43. Es una diferencia clara con LeBron, que acaba de arrancar su temporada 24 a los 41 años. En pocas palabras, Irving está más cerca del final de su carrera que cualquier otra cosa, es increíble lo rápido que pasa el tiempo. No obstante, ha tenido una trayectoria increíble en el baloncesto, aunque espera seguir ampliando su legado en los años siguientes.

Lo que cambió desde 2011

Acá viene lo más fuerte. Kyrie Irving dijo que la NBA actual no es la misma de la que se enamoró de chico.

¿Qué cambió? Las redes sociales. Las apuestas, que según él están por todos lados. Y aclaró que no lo dice como algo negativo, sino como una realidad: cuando él llegó, no había reuniones sobre apuestas ni charlas sobre lo que pasa en las redes. Y la salud mental. En 2011, contó, era un tema que nadie tocaba.

“Y no lo digo como algo negativo, simplemente cuando entré, no teníamos reuniones sobre propinas ni apuestas. Hablar de estas cosas que pasan en las redes sociales y la salud mental era como un tema ajeno… nadie hablaba de ello en 2011, así que creo que el juego ha cambiado; se ha vuelto menos humano, más robótico. Y creo que en los próximos años me lo plantearé así: ¿De verdad me gusta ese aspecto? Me encanta jugar, me encanta la competición, pero ¿me gusta todo el revuelo que lo rodea?” manifestó Irving.

“Menos humano, más robótico”

La frase que más resonó fue otra. Para Irving, el juego se volvió menos humano. Más robótico.

Por eso, dijo, se pregunta si de verdad le gusta todo lo que viene con el juego. Le encanta jugar. Le encanta competir. Pero no está seguro de amar todo el ruido que lo rodea.

No es poco. Viene de alguien que pasó por todo en la liga: títulos, traspasos, polémicas y lesiones.

El contexto: un regreso que costó

Las palabras llegan en un momento especial. Kyrie Irving se rompió el ligamento cruzado en marzo de 2025 y se perdió toda la temporada siguiente. En la pretemporada volvió después de 586 días, con 17 puntos en 22 minutos ante Houston en Macao. En Dallas comparte ahora vestuario con Cooper Flagg, el novato del año de la temporada pasada.

Su futuro con los Mavericks aún está en el aire. Si bien el nuevo presidente del equipo, Masai Ujiri, ha dejado muy claro que quieren retenerlo, si tienen un mal comienzo o no son muy competitivos a mitad de temporada, les convendría más traspasarlo y obtener selecciones futuras del draft, algo de lo que no disponen en abundancia.

No es una despedida. Ni cerca. Pero sí es una señal de cómo piensa sus últimos años. Kyrie Irving quiere jugar mientras disfrute. Y quiere hacerlo a su manera. Con 34 años, su próximo tramo en la liga va a depender menos de los números y más de algo que él mismo puso sobre la mesa: si todavía ama lo que hace.