*** šŸ€ Memorias de un hombre de baloncesto : CapĆ­tulo 5 — De suplente a titular ***

 

En el deporte, la confianza no llega de un dƭa para otro. Se construye lentamente, entrenamiento tras entrenamiento, casi sin que uno se dƩ cuenta.

Después de aquella jugada que cambió mi manera de entender el baloncesto, algo empezó a moverse también alrededor de mí. El entrenador comenzó a darme mÔs minutos y, poco a poco, fui sintiéndome mÔs cómodo dentro de la pista.

Ya no jugaba con miedo a equivocarme.

Entendƭa mejor el ritmo del partido, sabƭa cuƔndo acelerar el juego y cuƔndo detenerlo, y empezaba a leer las posiciones de mis compaƱeros casi de forma natural. El baloncesto dejaba de parecerme complicado y comenzaba a convertirse en algo intuitivo.

Los entrenamientos seguĆ­an siendo exigentes. Las canchas descubiertas no perdonaban el frĆ­o del invierno ni el calor de muchas tardes, pero el esfuerzo empezaba a tener recompensa.

Un día llegó la noticia sin grandes discursos ni ceremonias: iba a salir de titular.

Recuerdo perfectamente aquella sensación. No era solo jugar mÔs minutos; era sentir que el trabajo silencioso de tantos meses había valido la pena. El entrenador confiaba en mí para dirigir al equipo desde el inicio del partido.

Pasar del banquillo al quinteto inicial cambió muchas cosas. También aumentó la responsabilidad. Ahora debía organizar el juego, mantener la calma en momentos difíciles y ayudar a que todos encontraran su lugar en la pista.




AprendĆ­ entonces que ser titular no significaba ser mejor que nadie, sino asumir un compromiso mayor con el equipo.

Cada partido era una prueba. Habƭa dƭas buenos y otros mƔs complicados, pero la confianza ya estaba ahƭ. Mis compaƱeros comenzaban a buscarme para iniciar las jugadas y yo intentaba responder jugando siempre para el colectivo.

Sin darme cuenta, el muchacho que apenas jugaba meses atrƔs empezaba a consolidarse dentro del equipo juvenil.

Aquel aƱo ya no era solo aprendizaje.

Era competición real.

Y pronto llegarƭan desafƭos mucho mayores, porque nuestro equipo estaba a punto de vivir una temporada que ninguno de nosotros olvidarƭa jamƔs.