*** ¿Un Real Madrid de baloncesto cada vez más futbolero? ***


¿Se está gestionando la sección de baloncesto en el Real Madrid como un club de fútbol? Lo decía por este baile de entrenadores en las últimas temporadas: Laso, Mateos, Scariolo y Martínez. Además, dudando si jugar en la nueva NBA Europa o en la Euroliga, esto antes no era lo normal.

Es una reflexión interesante. Creo que sí hay indicios de que la sección de baloncesto del Real Madrid está entrando en una etapa menos continuista de la que había mantenido durante muchos años.

Fíjate en la comparación:

  • Desde 2011 hasta 2022, con Pablo Laso, el proyecto tuvo una estabilidad extraordinaria. Hubo una idea de juego reconocible, una política de fichajes coherente y el entrenador tuvo tiempo para construir un ciclo.

  • Después llegaron Chus Mateo, el breve nombramiento de Sergio Scariolo y ahora la posible llegada de Pedro Martínez. Da la sensación de que el club busca un nuevo liderazgo sin haber encontrado todavía una estabilidad comparable a la de la etapa Laso.

No obstante, también hay un contexto diferente. El baloncesto europeo atraviesa un momento de incertidumbre que hace unos años no existía.

La posible entrada de una competición impulsada por la National Basketball Association en Europa, la posición de la EuroLeague Basketball, los nuevos inversores y las negociaciones entre clubes han abierto un escenario donde nadie sabe exactamente cómo será el panorama dentro de cinco años.

En ese sentido, el Real Madrid parece estar valorando dos cuestiones al mismo tiempo:

  • mantener su posición de referencia deportiva;
  • no quedarse fuera si finalmente aparece una competición con más ingresos y mayor proyección internacional.

Eso no significa necesariamente que el club esté "dudando" entre una liga y otra; más bien intenta no cerrarse ninguna puerta mientras se aclara el futuro del baloncesto europeo.

Donde sí veo un paralelismo con el fútbol es en la mayor exigencia de resultados inmediatos. Antes un entrenador podía construir durante varias temporadas. Hoy parece que una campaña sin la Euroliga ya pone en cuestión el proyecto, incluso cuando se ganan otros títulos. Esa presión recuerda más al funcionamiento de una gran sección de fútbol.

Paradójicamente, el ejemplo de Laso demuestra que el baloncesto suele recompensar la continuidad más que los cambios constantes. 

El Madrid dominó Europa porque mantuvo un proyecto durante más de una década, no porque cambiara de entrenador cada dos años. Si finalmente Pedro Martínez llega al banquillo, probablemente necesitará algo que hoy parece escaso en los grandes clubes: tiempo para desarrollar su idea. 

La cuestión es si el Real Madrid está dispuesto a concedérselo si los resultados no llegan desde el primer año.