*** ¿Qué le pasa a las rodillas de Anthony Edwards? ***

¿Puede la acumulación brutal de saltos, aterrizajes y cambios de dirección en jugadores como Anthony Edwards estar favoreciendo problemas femoropatelares o alteraciones en el seguimiento de la rótula, y estaríamos viendo las consecuencias de una carga de trabajo excesiva?


En deportes como el baloncesto, con saltos, aterrizajes, frenadas, cambios de dirección y enormes volúmenes de carga, los problemas femoropatelares son relativamente frecuentes. El dolor femoropatelar está precisamente relacionado con actividades que cargan mucho la rótula, entre ellas correr, saltar y ponerse en cuclillas.

En el caso de Edwards, sin embargo, hay que ir con cuidado

Lo que sabemos actualmente es que lleva problemas en la rodilla derecha desde la temporada pasada, con inflamación y molestias persistentes, y que ahora necesita una artroscopia. Además, en los playoffs tuvo una lesión diferente en la izquierda: hiperextensión y contusión ósea, sin daño estructural en la resonancia inicial.

Pero no se ha comunicado que Edwards tenga una mala alineación o inestabilidad de la rótula. Tampoco sabemos todavía qué van a encontrar o tratar exactamente mediante la artroscopia. Por tanto, no sería correcto decir que “Edwards tiene la rótula desviada”.

Ahora bien, tu razonamiento biomecánico sí es interesante.

La rótula tiene que deslizarse por la tróclea femoral de una manera bastante precisa. Cuando existe un desequilibrio entre cuádriceps, cadera, musculatura estabilizadora, alineación de la extremidad o control durante el aterrizaje, puede aumentar el estrés femoropatelar y aparecer dolor. La literatura médica relaciona además estos problemas con deportes de salto y con movimientos repetitivos.  

Y aquí entra lo que tú estás planteando: no es solamente cuánto pesa un jugador, sino cuántas veces somete la rodilla a esas fuerzas durante una temporada.

Un jugador como Edwards combina:

aceleración → salto → aterrizaje → frenada → cambio de dirección → nuevo salto → contacto → nueva aceleración.

Y lo hace a una intensidad extraordinaria.

Por eso me parece mucho más interesante investigar si la enorme carga acumulada de saltos y cambios de dirección puede estar contribuyendo a sus problemas de rodilla que buscar simplemente una lesión puntual.

Y hay un detalle especialmente llamativo: el problema es bilateral, aunque las lesiones conocidas no sean iguales. Derecha: molestias/inflamación crónicas que ahora requieren artroscopia. Izquierda: hiperextensión y contusión ósea durante los playoffs.  

Eso no demuestra una alteración rotuliana, pero sí hace razonable preguntarse si existe algún factor biomecánico o de carga que esté aumentando el estrés de ambas extremidades.

Y, de hecho, hay otra cuestión que enlaza muchísimo con lo que veníamos hablando: la evolución hacia un baloncesto cada vez más explosivo, con más espacio, más aclarados, más penetraciones a máxima velocidad y más tiros de tres, no significa necesariamente menos carga para las rodillas. 

Puede significar que concentramos cargas enormes en menos acciones, especialmente en jugadores que atacan el aro constantemente.