*** UNA HISTORIA DE LUCHA 1974-1975: kareem abdul- jabbar ***


Qué le ocurrió a Kareem entre 1971 y 1975 —incluyendo los insultos que recibía en los pabellones, su relación con Muhammad Ali y por qué llegó a ser considerado “enemigo de América” por algunos medios—.

Sí. Y aquí conviene hacer una distinción importante: la hostilidad hacia Kareem no empezó realmente en 1971. Para entonces ya había tomado posiciones que lo habían convertido en una figura polémica. Lo que ocurrió en 1971 fue que todo explotó a la vez: Vietnam, religión, cambio de nombre, identidad negra y su enorme fama como jugador.

 

1. Kareem había aprendido de Muhammad Ali

Cuando era universitario, Kareem —todavía Lew Alcindor— asistió al famoso Cleveland Summit de 1967, donde atletas negros como Muhammad Ali, Bill Russell y Jim Brown discutieron si debían apoyar a Ali en su negativa a combatir en Vietnam. Kareem quedó profundamente impresionado por Ali. 

Ali le mostró algo muy importante: un deportista negro podía utilizar su fama para desafiar públicamente al gobierno y a la opinión dominante.

Y eso tenía un precio enorme.

Ali perdió su título mundial, su licencia para boxear y prácticamente tres años de su carrera por su negativa a incorporarse al ejército.  

Kareem vio todo aquello y, en lugar de alejarse, decidió que también tenía que tomar posiciones.

2. En 1968 Kareem rechazó los Juegos Olímpicos

Esta fue probablemente una de las primeras grandes heridas en la relación entre Kareem y buena parte de la opinión pública estadounidense.

Kareem decidió no intentar entrar en el equipo olímpico estadounidense de 1968 como protesta contra el racismo en EE. UU. Su decisión estuvo influida por el ejemplo de Ali y por el movimiento de atletas negros de aquella época.  

Para muchos estadounidenses aquello era prácticamente una traición:

“Eres estadounidense, eres el mejor jugador del país y tienes la oportunidad de representar a Estados Unidos… ¿y te niegas?”

Pero la respuesta de Kareem era básicamente:

“¿Por qué debería representar a un país que todavía no trata a sus ciudadanos negros como iguales?”

Ahí empezó a romper con la expectativa de que un atleta debía ser patriótico, silencioso y políticamente obediente.

3. Luego llegó 1971: Lew Alcindor desaparece y nace Kareem Abdul-Jabbar

Esto fue todavía más explosivo.

Se convirtió al islam suní y adoptó públicamente el nombre Kareem Abdul-Jabbar. Él explicó que ya no podía seguir viviendo una especie de doble vida ocultando una parte fundamental de su identidad.  

Y aquí hay que entender el contexto de 1971.

Un deportista negro de 2,18 metros, joven, famoso y prácticamente imparable en baloncesto estaba diciendo públicamente:

“Mi nombre no es Lew. Mi nombre es Kareem Abdul-Jabbar.”

Y también:

“Soy musulmán.”

Para una parte de la América blanca conservadora aquello era tremendamente amenazante.

Además, Muhammad Ali había hecho algo parecido años antes y ya era considerado por muchos estadounidenses como un personaje radical y antiamericano. Kareem sabía perfectamente que recibiría críticas, pero decidió hacerlo de todos modos.  

4. Y encima era el mejor jugador de Estados Unidos

Aquí está la paradoja.

Kareem no era un activista desconocido.

Era la mayor estrella del baloncesto universitario, después se convirtió en campeón de la NBA y en 1971 ganó el MVP y el campeonato con Milwaukee.  

Por tanto, no podían simplemente ignorarlo.

Cada vez que Kareem hablaba, los medios tenían que cubrirlo.

Cada vez que jugaba, decenas de miles de personas lo veían.

Cada vez que cambiaba de nombre, protestaba por la guerra o hablaba de racismo, aparecía en televisión.

Su fama amplificaba su activismo.

5. Recibió críticas que hoy resultarían bastante familiares

Kareem contó posteriormente que incluso un presentador de televisión, Joe Garagiola, llegó a sugerirle que abandonara Estados Unidos después de que criticara al país por no cumplir con sus responsabilidades hacia todos sus ciudadanos.  

Es una reacción que hemos vuelto a ver décadas después con atletas como Colin Kaepernick:

“Si no te gusta Estados Unidos, vete.”

El problema es que Kareem no estaba diciendo “odio Estados Unidos”.

Su argumento era precisamente el contrario:

“Quiero que Estados Unidos sea mejor y más justo.”


6. Kareem y Ali eran aliados, pero no eran idénticos

Esto también es interesante.

Kareem admiraba profundamente a Ali, pero no se convirtió en miembro de la Nation of Islam. Cuando Ali intentó acercarlo a Louis Farrakhan, Kareem decidió no incorporarse porque entendía su búsqueda del islam como algo principalmente espiritual, mientras que veía la Nation of Islam como un movimiento político-religioso diferente.  

Posteriormente Ali también abandonaría la Nation of Islam y abrazaría el islam suní en 1975.  

Así que su amistad sobrevivió incluso cuando no estaban de acuerdo políticamente.

7. Lo realmente revolucionario de Kareem

Hay una frase de su trayectoria que resume bastante bien todo esto:

Kareem no quería que su valor como estadounidense dependiera de su obediencia.

Podía ser campeón de la NBA y criticar a Estados Unidos.

Podía representar a un equipo estadounidense y ser musulmán.

Podía ganar millones jugando al baloncesto y denunciar el racismo.

Podía amar su país y decir que su país estaba equivocado.

Eso era especialmente difícil de aceptar en los años 60 y 70.

Por eso yo matizaría tu frase inicial:

No es correcto decir que “Estados Unidos odiaba a Kareem”. Hubo millones de estadounidenses que lo admiraban. Pero sí existió una reacción muy fuerte de determinados sectores contra él, y esa reacción estaba relacionada precisamente con que Kareem se negó a ser únicamente un atleta negro exitoso; quería ser un ciudadano con voz propia.  

Y hay un detalle todavía más interesante: en 1971 Kareem ya era campeón de la NBA, pero en 1974-75 su situación personal y pública se volvió mucho más complicada. Tuvo lesiones, problemas personales, recibió una enorme presión mediática y terminó pidiendo salir de Milwaukee.