*** FUE HISTORIA - Año 1986 : Rodman y un duro camino para llegar a la NBA ***


Se cumplen 40 años del estreno de Dennis en la liga de las estrellas- Repasamos lo que fue su vida antes de llegar al máximo nivel.

La historia de Dennis Rodman estuvo marcada por las dificultades mucho antes de convertirse en una de las grandes figuras de la NBA. 
Criado en los barrios humildes de Dallas, atravesó una infancia complicada y, tras graduarse de la secundaria, su madre le pidió que consiguiera trabajo o buscara otro lugar donde vivir. Sin un hogar al que regresar, pasó cerca de dos años alternando estadías en casas de amigos, trabajos ocasionales y largas jornadas jugando al básquet. «Pensé que terminaría en la cárcel. Pensé que traficaría drogas o terminaría muerto. Esas eran mis opciones», recordó años después.

Un cambio importante llegó durante un campus, donde conoció a Bryne Rich, un chico con quien construyó una amistad especial. El vínculo creció hasta que la familia de Rich lo invitó a vivir en su granja. Rodman aceptó y encontró un entorno completamente diferente al que estaba acostumbrado: pasó sus días manejando tractores y ordeñando vacas, lejos de la violencia que había marcado buena parte de su vida. Fue allí donde comenzó a encontrar estabilidad, afecto y un lugar al que sentir propio.

También en esa etapa nació el apodo que lo acompañaría durante toda su carrera. Rich comenzó a llamarlo «Gusano» por su cuerpo alargado y su habilidad para retorcerse mientras jugaba al pinball. 
En aquella familia, Rodman encontró aceptación y contención, sin que su color de piel fuera un obstáculo. Por primera vez, tenía un entorno que le permitía pensar en el futuro. Con esa nueva confianza, continuó su camino en el básquet y llegó a la Universidad Southeastern Oklahoma State, donde se destacó hasta convertirse en tres veces All-American.









Su evolución lo llevó al Draft de 1986, donde Detroit Pistons lo seleccionó en el puesto 27. En su primera temporada promedió 6.5 puntos y 4.7 rebotes en 15 minutos por partido, y rápidamente se ganó un lugar en los recordados Bad Boys de Isiah Thomas y Chuck Daly. 
Más adelante también brilló junto a Michael Jordan y Scottie Pippen en Chicago Bulls, con quienes conquistó tres campeonatos. Antes de convertirse en una leyenda por su defensa, sus rebotes y su personalidad, 
 


Rodman había encontrado en una familia una oportunidad para cambiar el rumbo de su vida.