*** El jugador africano 2.0: el talento que puede cambiar el baloncesto europeo ***


África puede convertirse en una de las grandes fuentes de talento del baloncesto del futuro.

El llamado “jugador africano 2.0” ya no responde únicamente al perfil del pívot grande y atlético: es un jugador alto, largo, rápido y versátil, capaz de defender varias posiciones, correr la pista y participar cada vez más en el juego exterior.

Si a ese potencial físico se le añade una formación técnica y táctica de primer nivel desde edades tempranas, Europa tiene ante sí un enorme vivero de talento todavía por descubrir y desarrollar.

La combinación entre el potencial físico africano y la formación europea puede dar lugar a una generación de jugadores especialmente adaptada a las exigencias del baloncesto moderno.










Jerez, Europa frente a África

Lo paradójico es que hablamos de África como si estuviera al otro lado del mundo, cuando desde Jerez la tenemos prácticamente al lado. El Estrecho separa dos continentes por apenas unos kilómetros, pero también parece existir una enorme distancia en la manera de detectar y desarrollar talento deportivo.

Jerez y Andalucía tienen una posición privilegiada para convertirse en puerta de entrada del talento africano hacia el baloncesto europeo. No se trata de buscar fuera lo que aquí no tenemos, ni de enfrentar a jugadores africanos y europeos. 

 

Este jugador de Senegal (2,05) empezó a jugar con 19 años y a los pocos meses ya jugaba en Nacional 1. Dos años después en Tercera Nacional FEB (máximo reboteador), corre la pista como un jugador de 1,80 m y su envergadura es la de un jugador de más de 2,10 m. ¿qué pasaría si hubiese compenzado a jugar con 10 o 12 años?

Se trata de aprovechar una realidad geográfica: tenemos cerca un continente joven, con una enorme población y con jugadores que pueden aportar condiciones físicas y perfiles muy interesantes para el baloncesto moderno.

El reto está en crear los puentes: detección de talento, formación, academias, intercambios, torneos y oportunidades educativas y deportivas

Si Europa puede aportar estructuras de formación y África puede aportar un enorme caudal de talento por descubrir, lugares como Andalucía están en una posición excepcional para conectar ambos mundos.

Quizá el futuro del baloncesto no esté solo en buscar talento cada vez más lejos, sino en mirar hacia el sur y preguntarnos cuánto talento tenemos prácticamente a la puerta de casa.

África no está lejos. Está al otro lado del Estrecho. La pregunta es cuánto talento seguimos sin descubrir.




Predicando en el Desierto
Miguel A Soto