Jerez, aquellas Navidades de los años 60: Recuerdos de una Navidad que ya no volverá.

Había una vez una Navidad diferente. Era la Navidad de una España gris, de calles menos iluminadas, de casas humildes y de familias que, con lo poco que tenían, procuraban que aquellos días fueran especiales.

Era el Jerez de los años sesenta.

La Navidad se anunciaba de otra manera. No hacían falta grandes escaparates ni campañas publicitarias. Bastaba con el olor de los pestiños recién hechos, los roscos, los alfajores y aquellos dulces que nuestras madres y abuelas preparaban con tanto cariño.

En los barrios se respiraba otro ambiente. Santiago, San Miguel, San Mateo... Sus calles y sus casas de vecinos guardaban historias que hoy forman parte de nuestra memoria.

Llegaban las zambombas, las palmas, las botellas de anís utilizadas como instrumentos, las panderetas y aquellas voces que, sin micrófonos ni escenarios, llenaban los patios de alegría.

Los niños esperábamos los Reyes Magos con una ilusión difícil de explicar hoy. No pedíamos tantas cosas. A veces un juguete sencillo era suficiente para hacernos los niños más felices del mundo.

La Nochebuena reunía a la familia alrededor de una mesa donde quizá no sobraba nada, pero nunca faltaba el cariño. Se recordaba a los que ya no estaban, se cantaba, se brindaba y se compartía lo que había.

Eran tiempos difíciles, no debemos olvidarlo. Pero también fueron tiempos de solidaridad, de vecindad y de tradiciones transmitidas de padres a hijos.







Jerez ha cambiado mucho desde entonces. Sin embargo, todavía quedan rincones donde la Navidad conserva algo de aquel espíritu. Las zambombas siguen encendiendo candelas y haciendo que vuelvan a sonar esos villancicos que forman parte de nuestra identidad.

Quizá por eso, cuando llega diciembre, algunos volvemos por un instante a ser aquellos niños.

Y aunque los años hayan pasado, seguimos buscando entre las luces de hoy aquella Navidad de ayer.

Porque hay Navidades que no se olvidan. Se quedan para siempre viviendo dentro de nosotros.