*** FUE HISTORIA - 1995: Panathinaikos ya se llevó una estrella NBA y fue un hit ***




La historia de Panathinaikos con las grandes estrellas de la NBA no empezó con los rumores alrededor de Nikola Jokic, sino 31 años antes con una obsesión que parecía imposible. 

En el verano de 1995, Pavlos Giannakopoulos convirtió a Dominique Wilkins en su gran objetivo después de haber intentado convencerlo un año antes, cuando el alero integraba el Dream Team II en el Mundial de Toronto: incluso le envió junto a su esposa dos pasajes para recorrer las islas griegas, pero Nique canceló el viaje apenas una hora antes de partir y terminó jugando en Boston Celtics. 

La insistencia tuvo recompensa el 12 de agosto de 1995, cuando el estadounidense firmó por dos temporadas y 7 millones de dólares, una cifra extraordinaria para el básquet europeo de aquella época, mientras llegaba a Atenas con 35 años, nueve All Star, dos concursos de mates ganados y 25,8 puntos y 6,8 rebotes de promedio en sus 13 temporadas NBA.

El fichaje fue también una declaración de poder de un Panathinaikos que buscaba destronar a Olympiakos y convertir el OAKA en un escenario de referencia continental. 

Wilkins llegó a Atenas el 1 de septiembre y unos 4.000 aficionados lo recibieron en el aeropuerto; días después, más de 10.000 personas acudieron a su primer entrenamiento para verlo hacer un par de mates. 

El impacto inicial, sin embargo, chocó rápidamente con la filosofía de Bozidar Maljkovic: el entrenador pretendía un básquet de posesiones largas y exigía al veterano estadounidense una preparación física que no estaba dispuesto a negociar. Wilkins sufría asma y se quejó por las dobles sesiones, mientras Maljkovic llegó a sostener que un jugador por el que pagas tanto dinero no tiene derecho a estar enfermo y que quien no entrena, no juega. 

La tensión creció hasta convertirse en una guerra pública, con Nique cuestionando el estilo del equipo y el técnico respondiendo que, si dependiera de él, el fichaje había sido un error.

La temporada, sin embargo, transformó aquella convivencia imposible en una sociedad campeona. Después de meses de conflictos, viajes a Estados Unidos y críticas por su rendimiento, Wilkins cambió su actitud y apareció cuando Panathinaikos más lo necesitaba: anotó 32 puntos ante Cibona, fue decisivo en los cuartos de final contra Benetton Treviso con 24, 25 y 26 puntos en los tres partidos de la serie, y explotó en la semifinal de la Euroliga frente a CSKA Moscú con 35 puntos, 10 de 18 en tiros de campo y 13 de 13 en libres, jugando los 40 minutos. 

En la final de París contra Barcelona aportó 16 puntos en el triunfo 67-66. Aquel título convirtió a Panathinaikos en el primer club griego campeón de Europa y le dio sentido a una apuesta que durante buena parte del año había parecido una extravagancia.

El desenlace fue tan dramático como el recorrido: Wilkins se perdió por lesión el quinto partido de la final de la liga griega ante Olympiakos y abandonó el país después de recibir amenazas relacionadas con su entorno, según explicó años más tarde Maljkovic. 

Su aventura europea terminó con una Euroliga, pero dejó una huella que todavía sirve para entender la ambición del trébol. Tres décadas después, Dimitris Giannakopoulos intentó trasladar aquella lógica a una escala todavía mayor al revelar que presentó una “propuesta muy seria” a Nikola Jokic y a su equipo, aunque recibió una negativa: “Sé que le queda un año de contrato, así que esperemos hasta el año que viene”.







Mientras tanto en nuestra ciudad, el Juventud-CAJA JEREZ ascendia de la Segunda División Nacional a la recien creada Liga EBASe disputó por primera vez como Liga EBA en la temporada 1994-95, siendo entonces la segunda competición nacional solo por detrás de la liga ACB) pero no pudo jugar, tuvo que renunciar a su plaza en la categoría ante la falta de apoyo del Ayuntamiento y eso que tenía ya incluso a un norteamericano entrenando con el equipo, Jerome (1,97) escolta de la Universidad de Michigan, residente en la Base Naval de Rota, dispuesto a jugar con los Jerezanos en EBA.

Jerome, era un jugador espectacular, jugó esa temporada con el equipo de la Universidad de Cádiz, quien se proclamó ese año, Campeón de España de la liga universitaria, siendo este jugador el MVP de la competición. 

El Ayuntamiento, dejó plantado al club Jerezano en una reunión con su Delegado de Deportes, tenía previsto entonces que en el Pabellón Ruiz Mateos jugara solamente el Garvey de Fútbol Sala, en perjuicio del Baloncesto de la ciudad. 

El Juventud-Caja Jerez siguió jugando a nivel autonómico y en su lugar ascendió un equipo de la provincia de Alicante. Una oportunidad perdida, pues Jerez tenía un gran equipo y había conseguido el ascenso por méritos propios.





La temporada 1994-95 fue la primera edición de la Liga Española de Baloncesto Aficionado (Liga EBA) y se creó como sucesora de la Primera División a la que sustituyó, por tanto ocupaba el segundo escalón jerárquico de ligas de baloncesto de España tras la Liga ACBLa categoría se organizó con 56 equipos seleccionados por la FEB entre las solicitudes, incluyendo los equipos de Primera División, Segunda División y clubs de nueva creación.

Conferencia Sur - Temp. 1994/95

EquipoJGPPFPCDPPuntos
1Tenerife Canarias262422284199628850
2Gran Canaria 261972158204910945
3Spar Granada261882220204817244
4Ernesto Electrodomésticos26179213320429143
5Santa Adela Motril2615112085197810741
6Melilla Baloncesto261511216521392641
7Unicaja Málaga B261412219921405940
8Almerimar26131320312144-11339
9El Monte Huelva261115207520185737
10UDEA Algeciras26101622072314-10736
11CB Marbella2691721852283-9835
12Cajasur Córdoba2671920112102-9133
13Caleta de Fuste2662021122296-18432
14Caja San Fernando B2642219042220-31630