*** La decadencia de EE.UU. también se refleja en sus jugadores de la NBA ***


Estamos hablando de quien es el mejor jugador de baloncesto actual y los mejores son europeos, ¿quiere ello decir que los jugadores americanos de la NBA se están quedando en un segundo plano?

Sí, hay un cambio de tendencia muy evidente, pero yo no diría que los jugadores estadounidenses estén pasando a un segundo plano en la NBA. Diría algo más interesante: Estados Unidos ya no tiene el monopolio de la élite mundial que tuvo durante décadas.

Y los datos actuales son bastante contundentes. En el All-NBA First Team 2025-26 aparecen cinco jugadores: Shai Gilgeous-Alexander (Canadá), Nikola Jokić (Serbia), Victor Wembanyama (Francia), Luka Dončić (Eslovenia) y Cade Cunningham (EE. UU.). Es decir, 4 de los 5 mejores jugadores de la temporada según ese reconocimiento no nacieron en Estados Unidos.

Además, el MVP 2025-26 fue Shai, seguido por Jokić y Wembanyama.

Pero aquí está lo realmente interesante

No creo que esto signifique que el jugador americano se esté quedando atrás como jugador de baloncesto. Lo que está ocurriendo es que el resto del mundo ha aprendido a formar jugadores de élite al nivel estadounidense.

Durante muchísimas décadas, el jugador estadounidense tenía una ventaja enorme:

NBA + NCAA + cultura del baloncesto + enorme cantidad de jugadores + competición desde edades muy tempranas.

Ahora Europa, Canadá, Australia y otros países han desarrollado muchísimo sus estructuras de formación.

Y hay un detalle que me parece especialmente significativo: Jokić, Dončić y Wembanyama no son simplemente grandes atletas que han llegado a la NBA. Son jugadores con una formación baloncestística extraordinariamente sofisticada.

Jokić es probablemente uno de los mayores ejemplos de esto: lectura del juego, pase, comprensión espacial, selección de tiro...

Dončić es otro caso espectacular: no necesita ser el jugador más rápido ni el más explosivo para dominar.

Y Wembanyama representa algo diferente: una combinación física prácticamente única, pero acompañada de una formación técnica muy avanzada.

¿Y los americanos?

Siguen teniendo jugadores extraordinarios.

Cade Cunningham, por ejemplo, ha entrado en el First Team. Y en el Second Team 2025-26 aparecen Jaylen Brown, Jalen Brunson, Kevin Durant y Donovan Mitchell. En el tercero están Jalen Duren, Jalen Johnson y Tyrese Maxey, entre otros.

Y además hay jugadores como Anthony Edwards, que probablemente representa mejor que nadie a la nueva generación estadounidense: físico espectacular, talento ofensivo, carácter competitivo y capacidad para convertirse en una auténtica superestrella.

El problema es que ahora tener cinco o seis estadounidenses extraordinarios ya no garantiza que ocupen los cinco primeros puestos del planeta.

Y eso es algo nuevo.

De hecho, hay un cambio generacional

Mira esta evolución:

Antes:
Jordan → Kobe → LeBron → Curry → Durant...

La conversación sobre "¿quién es el mejor del mundo?" estaba prácticamente monopolizada por estadounidenses.

Ahora:

Jokić
Wembanyama
Dončić
Giannis
Shai

...y entre ellos tienes Serbia, Francia, Eslovenia, Grecia y Canadá.

Y esto no es una impresión subjetiva: incluso la NBA señalaba ya antes de comenzar la temporada 2025-26 que llevaba varios años sin un MVP nacido en Estados Unidos; el último había sido James Harden en 2018.

Pero hay una segunda cuestión todavía más profunda

Creo que Europa está ganando especialmente en la formación del jugador completo, mientras que Estados Unidos continúa teniendo una capacidad brutal para producir atletas y jugadores capaces de dominar físicamente.

Y eso puede estar cambiando también el tipo de jugador que se considera superestrella.

Antes podías imaginar al jugador dominante como:

físico + velocidad + explosividad + anotación.

Ahora estamos viendo que el jugador que domina la NBA puede ser:

lectura del juego + técnica + tiro + tamaño + toma de decisiones + capacidad para hacer mejores a sus compañeros.

Jokić es probablemente el máximo exponente de ese cambio.

Y aquí enlazo con lo que hablábamos antes sobre entrenar más o entrenar mejor. El baloncesto moderno parece estar premiando cada vez más la inteligencia, la técnica y la eficiencia, no solamente la capacidad física.

Por eso yo no diría que "los americanos están en segundo plano".

Diría que estamos entrando en una época en la que la NBA es realmente mundial.

Y, paradójicamente, esto puede ser magnífico para Estados Unidos: ahora sus jóvenes jugadores tienen que competir contra una generación internacional muchísimo mejor formada.

La hegemonía estadounidense no ha desaparecido; ha dejado de ser exclusiva.

Y eso sí me parece un cambio histórico en el baloncesto.