***La Euroliga ve las orejas al lobo ***


Sí. Y la lectura de fondo es bastante clara: la Euroliga está viendo venir a la NBA y está intentando blindar su territorio antes de que llegue

La coincidencia temporal es demasiado significativa:

  • Euroliga 2027-28: pasa de 20 a 24 equipos y acelera la transformación hacia un modelo de franquicias. Ya ha abierto el proceso para adjudicar hasta ocho nuevas plazas de larga duración.   

  • NBA Europe: la NBA mantiene como objetivo arrancar en otoño de 2027, también con un modelo de franquicias. El proyecto que maneja actualmente contempla 16 equipos: 12 permanentes y 4 plazas anuales.

Y hay un detalle todavía más revelador: no se trata simplemente de ampliar la Euroliga cuatro equipos. Está intentando convertirla en algo mucho más parecido al modelo que previsiblemente quiere implantar la NBA: franquicias permanentes, mercados estratégicos y mayor valor económico.

La batalla es por las mismas ciudades

Mira algunos de los candidatos que han pasado el primer corte de la Euroliga: Valencia, París, Londres, Roma, Dubái, Estrella Roja, Partizán, Virtus, Hapoel Tel Aviv...

Y precisamente Londres, París, Madrid, Milán, Múnich e Estambul aparecen entre los mercados que la NBA está estudiando para NBA Europe.

Es decir: hay solapamiento directo de mercados.

Por eso tu expresión de «ver las orejas al lobo» me parece muy acertada. La Euroliga probablemente ha llegado a la conclusión de que si espera a ver qué hace la NBA, puede perder clubes, ciudades, inversores y audiencia.

Y hay otra pista: la Euroliga habla de llevar la competición a 24 equipos y, previsiblemente, dos conferencias, manteniendo la idea de que todos se enfrenten entre sí. Eso suena a preparar una estructura capaz de absorber más partidos y más mercados antes de que NBA Europe empiece a operar.

Lo más interesante, para mí, es que 2027 puede convertirse en el verdadero punto de inflexión del baloncesto europeo: no necesariamente una guerra abierta NBA vs. Euroliga, sino una pelea por quién controla el ecosistema de clubes de élite europeo.

Y aquí hay una pregunta enorme: ¿qué pasa con Madrid, Barcelona, Milán, París, Londres, Múnich o Estambul si reciben una oferta de la NBA y ya tienen una franquicia consolidada en Euroliga? 

Ahí es donde se puede producir el auténtico terremoto.



Si, pero lo que pienso es "ir tomando una mejor posición a la hora de negociación", ya que saben de antemano que tienen perdida la partida contra la NBA y la FIBA.

Sí. Esa interpretación me parece incluso más interesante que la de “competir contra la NBA”.

La clave sería: la Euroliga no cree que pueda ganar la guerra, pero sí puede conseguir que la NBA tenga que pagar mucho más por ganar la paz.

Hay varias señales que encajan con esa estrategia:

  • La Euroliga está poniendo en marcha hasta ocho franquicias de larga duración para 2027-28, justo cuando la NBA pretende arrancar su competición europea. Las propuestas recibidas ya representan más de 1.200 millones de euros de inversión potencial.
  • Está consolidando contratos de largo plazo con sus activos más importantes. El Madrid, por ejemplo, ha renovado diez años.
  • Y, sobre todo, está convirtiendo la propia Euroliga en un activo mucho más negociable: franquicias, capitalización, nuevos mercados, derechos audiovisuales, etc.

Eso cambia radicalmente la posición negociadora.

El objetivo no sería ganar a la NBA, sino elevar el precio de la integración

Imagina que eres la NBA.

Tu proyecto necesita entrar en Madrid, París, Londres, Milán, Múnich, Estambul... precisamente algunos de los mercados donde ya existe baloncesto profesional fuerte. La NBA dice que está planteando 12 franquicias permanentes y cuatro plazas anuales, con un lanzamiento previsto para otoño de 2027.

Si la Euroliga llega a 2027 debilitada, con clubes sin contratos largos y sin una estructura empresarial potente, la NBA puede decir:

“Aquí está nuestro proyecto. ¿Quién quiere entrar?”

Pero si llega con 24 clubes, franquicias permanentes, inversiones multimillonarias y los principales clubes europeos atados a contratos, la conversación pasa a ser:

“Vale. ¿Cómo hacemos esto conjuntamente?”

Y ahí la Euroliga sí tiene poder de negociación.

De hecho, la propia Euroliga ya está hablando abiertamente de partnership, joint venture o incluso fusión con la NBA, y Chus Bueno ha dicho que el problema es la fragmentación del mercado y que cualquier solución tiene que tener sentido para todas las partes.

Y hay un detalle brutal: están subiendo el valor de los activos antes de negociar

Esto me parece lo más importante de todo.

La expansión no tiene por qué significar que la Euroliga piense:

“Vamos a tener 24 equipos y vamos a competir con la NBA.”

Puede significar:

“Vamos a tener 24 activos/franquicias europeas consolidados cuando llegue la NBA.”

Y eso es muy diferente.

Si una franquicia de Euroliga vale X hoy y, mediante este proceso, pasa a tener:

  • licencia de larga duración,
  • participación económica,
  • mercado consolidado,
  • infraestructura,
  • masa de aficionados,
  • contrato audiovisual,
  • acceso a competición europea,
  • y una valoración creciente,

la NBA ya no está comprando simplemente un equipo.

Está intentando comprar/absorber/integrar una pieza de un ecosistema que ya tiene dueño y valor propio.

Y las cifras actuales son bastante ilustrativas: la prensa habla de unos 700 millones de euros en cánones en las propuestas recibidas para las nuevas franquicias, mientras que la NBA está manejando ofertas en sus mercados objetivo que, según NBA.com, llegan a la horquilla de 500 millones–1.000 millones de dólares por franquicia.

Por eso yo matizaría tu frase

No diría exactamente que la Euroliga sabe que tiene “perdida la partida”.

Diría:

La Euroliga sabe que no puede competir con la NBA en capacidad financiera, marca global y capacidad de monetización. Pero sí puede conseguir que la NBA no pueda conquistar Europa de forma barata ni unilateral.

Y eso es una posición negociadora potentísima.

Porque la NBA necesita algo que no puede fabricar de la noche a la mañana: legitimidad y ecosistema europeo.

La propia NBA reconoce que necesita entender las tradiciones y estructuras existentes, y lleva tiempo hablando con la Euroliga y sus clubes.

Así que incluso podría haber una estrategia de tres pasos:

2025-26: negociar y ganar tiempo.
2026-27: consolidar y encarecer los activos europeos.
2027-28: sentarse con la NBA desde una posición mucho más fuerte.

Y entonces la pregunta ya no sería ¿sobrevive la Euroliga a la NBA?, sino:

“¿Cuánto tiene que pagar la NBA y cuánto poder tiene que ceder para entrar en el ecosistema que la Euroliga ya ha construido?”

Ahí creo que está la verdadera jugada.