*** Las reglas definen el juego: por qué el «baloncesto control» sigue siendo clave en FIBA ***

Creo que todavía hay una regla muy importante que diferencia al baloncesto de la NBA (alegre, de ataque vertical, velocidad, etc) con el de la Euroliga (FIBA) y es la defensa de 3 segundos defensivos. 

Eso hace  que aún el juego interior de los altos sea muy importante en nuestro baloncesto, no obstante a estas malas copias que vienen haciendo algunos equipos del juego de la NBA, donde se cuenta bien poco con los hombres altos interiores, pues consiste en correr, lanzar de 3 puntos (no tira el que debe, sino el que puede) y pelear en el caos.

Así pues, todavía en el baloncesto FIBA es muy importante la defensa, es la que suele ganar los partidos, por lo que los hombres altos interiores siguen siendo importantes. 

Siempre he pensado que el juego del correr (correcalles o del caos como le llamamos) era armas válidas para plantillas inferiores, explotábamos a los jugadores en pista para sorprender al contrario o evitar la paliza, Ayer, pudimos apreciar como el Real Madrd y el Barca, con su juego alegre (tipo NBA) perdían sus encuentros de Euroliga, pues enfrente había plantillas serias con físico y juego interior. Una pena porque en el caso del Real Madrid aún tiene a un Tavares válido para ganar muchos encuentros, pero no con esa forma alegre de juego. Quizás esté equivocado....

No creo que estés equivocado en el núcleo de tu razonamiento, aunque sí matizaría algunas cosas importantes. La diferencia entre NBA y baloncesto FIBA/Euroliga no se reduce a la regla de los 3 segundos defensivos, pero esa regla sí tiene consecuencias tácticas enormes, especialmente para el juego interior y la protección del aro.

En la NBA, un defensor puede permanecer en la zona restringida defensiva sin estar obligado a salir mientras no esté defendiendo activamente a un atacante; en FIBA no existe esa regla de 3 segundos defensivos. Esto cambia mucho la manera de ocupar espacios, ayudar y atacar el aro.

Y ahí aparece algo que señalas muy bien: un pívot grande y dominante puede tener en FIBA una influencia defensiva diferente.

Por ejemplo, con un jugador como Tavares, la amenaza no es solamente que anote cerca del aro. Su presencia condiciona:

  • las penetraciones;
  • los tiros cerca del aro;
  • los cortes;
  • las ayudas defensivas;
  • el rebote defensivo;
  • la posibilidad del rival de jugar con un pívot pequeño;
  • y, sobre todo, la geometría de toda la defensa.

Pero haría una corrección a una idea tuya: no creo que el problema sea jugar rápido, lanzar muchos triples o tener un baloncesto "alegre". Eso también puede ser perfectamente válido en Euroliga. El problema aparece cuando se convierte en un principio absoluto: correr, tirar y generar antes de que la defensa esté colocada, independientemente de quién tengas en plantilla y de cómo te esté defendiendo el rival.

Un equipo FIBA puede jugar a un ritmo alto y, al mismo tiempo, tener un juego interior extraordinariamente importante.

De hecho, para mí la cuestión interesante es esta:

El problema no es jugar como la NBA; el problema es copiar soluciones de la NBA sin copiar las condiciones que hacen posible esas soluciones.

La NBA tiene unas características estructurales muy diferentes: 82 partidos, mayor número de posesiones, 24 segundos, 3 segundos defensivos, mayor espacio disponible, reglas de faltas distintas, mayor capacidad atlética promedio, etc. Y además dispone de jugadores capaces de generar ventajas individuales de una manera que no es fácilmente trasladable al baloncesto europeo.

En Euroliga, donde los partidos son más cortos y cada posesión tiene muchísimo peso, la capacidad de jugar en media pista, defender cinco contra cinco y castigar determinadas situaciones sigue siendo fundamental.

Y aquí entra Tavares

Creo que tu ejemplo del Real Madrid es especialmente interesante. Tavares no necesita recibir 15 balones por partido para ser decisivo. Puede ser determinante simplemente porque obliga al rival a tomar decisiones distintas.

Si el Madrid juega con Tavares pero convierte todo su ataque en:

rebote → correr → triple temprano → penetración → triple

está utilizando solamente una parte de lo que tiene.

En cambio, si consigue combinar:

defensa + rebote + transición + juego interior + tiros exteriores

Tavares se convierte en una pieza que modifica la estructura completa del partido.

Y hay una paradoja interesante: un gran pívot puede hacer mejor a tu juego exterior precisamente porque obliga a la defensa a preocuparse por el interior.

Si el rival tiene que hundirse sobre Tavares, aparecen tiros. Si sale al tirador, aparece Tavares. Si cambia con un pequeño, aparece una ventaja interior. Si manda dos defensores, aparece el pase exterior.

Eso es mucho más rico que simplemente "tirar triples".

Sobre lo que comentas del Barça y Madrid

Aquí sería prudente separar el análisis de un partido concreto de una conclusión general. Que dos equipos españoles pierdan una jornada de Euroliga no demuestra por sí mismo que el modelo ofensivo basado en ritmo y tiro exterior sea inferior.

Pero sí puede servir como ejemplo de una cuestión táctica muy real: cuando el rival consigue llevarte a cinco contra cinco, controlar el rebote y hacerte jugar cada posesión en media pista, necesitas tener recursos para ganar ese tipo de partido.

Y ahí coincido bastante contigo: el baloncesto europeo no ha dejado de necesitar interiores.

Lo que sí ha cambiado es qué tipo de interior necesitas.

Ya no basta necesariamente con tener un pívot que juegue exclusivamente de espaldas al aro. El interior moderno de Euroliga debe poder defender pick-and-roll, proteger el aro, rebotear, bloquear, finalizar, pasar y, dependiendo del jugador, incluso salir al perímetro.

Por eso un Tavares sigue siendo un arma extraordinaria, pero acompañado de jugadores que permitan que sus virtudes no sean neutralizadas.

Y hay otra cosa de tu argumento que me parece especialmente interesante: el "correcalles" como herramienta de equipos inferiores.

Históricamente tiene bastante sentido. Si eres inferior en talento o en capacidad para jugar cinco contra cinco, aumentar el número de posesiones y generar incertidumbre puede reducir la importancia de determinadas diferencias.

Es decir:

cuanto más controlado es el partido, más oportunidades tiene el equipo superior de imponer su calidad.

Mientras que un partido de mayor ritmo, más posesiones y más situaciones imprevisibles puede aumentar la varianza.

Pero eso tiene una consecuencia: si todos intentan jugar así, deja de ser necesariamente una ventaja diferencial.

Ahí quizá está la cuestión que estás percibiendo en algunos equipos europeos: no es que correr y tirar de tres sea malo; es que convertirlo en identidad única puede hacer que un equipo pierda capacidad para jugar de otra manera cuando el partido se lo exige.

Y en Euroliga, tarde o temprano, te encuentras al equipo físico que te dice:

"Ahora no corres. Ahora juegas contra nuestra defensa durante 24 segundos."

Y entonces necesitas saber jugar.

Por eso yo reformularía tu tesis de esta manera:

El futuro del baloncesto FIBA no es interior contra exterior, ni baloncesto europeo contra NBA. Es la capacidad de un equipo para jugar a diferentes velocidades y ganar tanto en transición como en media pista. Y en ese contexto, un gran interior sigue teniendo un valor enorme porque condiciona simultáneamente ataque, defensa y rebote.

Y probablemente esa sea la gran diferencia entre "jugar rápido" y "saber jugar rápido". Lo primero puede ser una filosofía; lo segundo es una herramienta.








Si, correcto en la teoría, pero si observa el Efes sacaba a Bertans (tirador) con 2.08 jugando de 3 y metía a 2 pivots más bajo en las posiciones interiores, por lo que Tavares quedaba eliminado defensivamente, y sin él en pista, sacaba a su center potente como el Nigeriano...

Sí, y ahí estás señalando algo mucho más interesante que la simple discusión "NBA vs. FIBA": la capacidad de un equipo para atacar la composición concreta de la plantilla rival.

Si te refieres al partido de ayer entre Madrid y Efes, la situación que describes tiene mucho sentido tácticamente. El movimiento de poner a Bertans —por tamaño y amenaza exterior— en una posición de alero y acompañarlo con interiores más pequeños puede generar un problema precisamente para un jugador como Tavares.

Porque la cuestión deja de ser:

"¿Puede Tavares defender a nuestro pívot?"

y pasa a ser:

"¿Puede Tavares defender nuestra configuración completa de cinco jugadores?"

Ahí cambia todo.

Si Tavares está obligado a proteger el aro, pero el ataque rival coloca a un jugador de 2,08 m abierto en el perímetro, tienes varias consecuencias:

  1. Tavares tiene que salir de su zona de influencia.
    Ya no puede vivir permanentemente cerca del aro esperando la penetración.
  2. Si sale demasiado lejos, pierdes su principal virtud defensiva.
    Un Tavares a siete metros del aro no es el mismo Tavares que está esperando al penetrador en la zona.
  3. Si no sale, el tirador tiene tiempo y espacio.
  4. Los interiores pequeños pueden atacar otros espacios, especialmente mediante bloqueos, cortes y continuaciones.
  5. Y cuando Tavares tiene que descansar, entonces aparece el segundo problema: entra el pívot físico rival contra una defensa madridista sin su principal protector del aro.

Es decir, Efes no estaría intentando demostrar que "los pívots grandes ya no sirven". Casi al contrario.

Está intentando sacar a Tavares de donde es más útil.

Y esa distinción es importantísima.

Es una especie de "anti-Tavares"

Un equipo puede intentar combatir a Tavares de dos maneras.

A) Poner un pívot enorme contra él y jugarle interiormente.

Ahí Tavares puede sentirse relativamente cómodo: protege el aro, rebotea y utiliza su tamaño.

B) Hacer lo contrario: quitarle referencias interiores y obligarle a defender jugadores abiertos.

Entonces su enorme tamaño deja de ser una ventaja tan evidente y puede convertirse incluso en una dificultad táctica.

Y después puedes invertir la situación cuando Tavares sale:

"Ahora que no está Tavares, meto a mi cinco físico."

Eso ya no es simplemente correr y tirar. Es leer el emparejamiento y atacar la debilidad estructural del rival.

Y aquí creo que tu observación inicial adquiere todavía más sentido.

El problema no es que el Madrid tenga a Tavares

El problema es cómo consigue el Madrid que Tavares sea decisivo sin que el rival pueda dictar dónde tiene que defender.

Porque Tavares puede ser devastador en FIBA si el partido se desarrolla alrededor de sus virtudes. Pero un entrenador rival inteligente va a intentar que el partido se desarrolle alrededor de sus problemas.

Y esto explica algo que a veces resulta paradójico:

un equipo puede tener al mejor protector de aro de Europa y, sin embargo, conceder muchos puntos en la pintura cuando ese jugador está obligado a defender lejos del aro.

No porque el jugador haya empeorado, sino porque la estructura que lo rodea ha cambiado.

Y hay otra consecuencia todavía más importante.

Si Efes puede jugar con un "3" de 2,08 que amenaza desde fuera + dos interiores móviles, está creando un problema para el Madrid que no se soluciona simplemente diciendo:

"Pues metamos más centímetros."

Porque si el Madrid responde metiendo otro cinco grande, puede terminar siendo demasiado lento para defender esa configuración.

Por eso, en mi opinión, el debate verdaderamente interesante no es:

"¿Pívot grande o small-ball?"

sino:

"¿Qué combinación de tamaño, movilidad y amenaza exterior me permite mantener mis ventajas independientemente de lo que haga el rival?"

Y ahí está precisamente la evolución del baloncesto europeo.

Un Tavares sigue siendo un arma extraordinaria. Pero necesita alrededor jugadores capaces de resolver los problemas que aparecen cuando el rival decide sacarlo de la pintura.

Eso es bastante distinto de decir que "hay que jugar como la NBA".

De hecho, la jugada que describes puede interpretarse justamente al revés: Efes utilizó la versatilidad y el tamaño para atacar una característica muy específica de un pívot europeo dominante.

Y si ayer sucedió exactamente como lo describes, es un magnífico ejemplo de por qué el baloncesto FIBA sigue siendo un juego de ajedrez táctico, aunque cada vez haya más equipos intentando jugar a 100 por hora.







Si, solo añadiría que cuando se tiene a interiores grandes como el caso de Tavares, el juego que mejor le viene al Real Madrid es el llamado baloncesto control, donde mi equipo es el que controla el ritmo del juego y para eso no podemos jugar alegre, tipo NBA, donde por otra parte, la intensidad es inferior a la de la Euroliga en general.

Sí. Yo matizaría solamente una cosa de lo que dices: "control" no significa necesariamente jugar lento. Significa que tú decides dónde, cuándo y a qué velocidad se juega cada posesión.

Y en el caso de un equipo con un jugador como Tavares, esa capacidad de control adquiere todavía más valor.

Si tienes a Tavares, tu defensa puede construir una ventaja que no necesitas convertir inmediatamente en una carrera. Puedes defender duro, cerrar el rebote, llevar al rival a ataques incómodos y después jugar tus posesiones con paciencia, buscando que el balón llegue a las zonas donde tu plantilla tiene ventaja.

Ahí aparece una secuencia que me parece mucho más adecuada para el Madrid:

defensa → rebote → transición si existe ventaja → si no existe, parar → juego interior → generar desde dentro hacia fuera.

Eso no es un baloncesto antiguo. Es un baloncesto controlado.

Y hay una diferencia enorme entre eso y el correcalles:

El equipo que controla el ritmo no tiene que correr cuando el rival quiere correr, ni tiene que jugar lento cuando le conviene correr. Decide él.

Y sobre la intensidad NBA–Euroliga    

Aquí sí tendría cuidado con afirmar que la intensidad NBA es en general inferior. Hay partidos y equipos NBA de enorme intensidad defensiva. Lo que sí puede decirse, sin necesidad de entrar en una valoración global, es que las reglas y el contexto competitivo son diferentes, y eso produce partidos con ritmos y estructuras distintas.

En Euroliga, especialmente en eliminatorias y partidos igualados, la defensa de media pista, el contacto, las ayudas, el rebote y la gestión de cada posesión adquieren un peso enorme.

Y eso favorece precisamente el tipo de jugador que estás defendiendo.

Lo que me parece fundamental en tu argumento

Si el Madrid tiene a Tavares, no debería intentar que Tavares se adapte completamente al baloncesto de correr y tirar.

Debería conseguir que el rival tenga que adaptarse a Tavares.

Es una diferencia conceptual enorme.

Porque si tú aceleras constantemente:

  • reduces el número de situaciones en las que puedes utilizar el juego interior;
  • aumentas las posesiones;
  • favoreces el intercambio de golpes;
  • y permites que el rival pueda sacarte a Tavares de la pintura mediante quintetos abiertos.

Mientras que si controlas:

  • puedes buscar a Tavares en posiciones profundas;
  • puedes jugar pick and roll;
  • puedes cargar el rebote ofensivo;
  • puedes castigar cambios;
  • puedes obligar al rival a defender cerca del aro;
  • y entonces los tiradores exteriores empiezan a beneficiarse del juego interior, en lugar de ser ellos el fundamento casi exclusivo del ataque.

Y esto último me parece la clave de todo lo que estamos hablando.

No se trata de elegir entre Tavares y los triples.

Se trata de conseguir que Tavares genere los triples.

Un interior dominante atrae ayudas. Las ayudas generan pases. Los pases generan tiros abiertos. Y entonces el triple deja de ser una religión para convertirse en una consecuencia del buen ataque.

Ahí, en mi opinión, está el enorme valor del baloncesto de control que planteas. No renuncia al baloncesto moderno; simplemente coloca las prioridades en otro orden:

defender → controlar → hacer llegar el balón a tus ventajas → obligar a la defensa a reaccionar → aprovechar el tiro exterior.

Y con una plantilla que tenga un Tavares todavía determinante, esa estructura puede tener muchísimo sentido.



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