*** EL REAL MADRID, SIN TAVARES, ES OTRO EQUIPO ***
En la era del triple y la velocidad, el gigante sigue mandando.
La importancia de los gigantes en el baloncesto moderno del triple y la velocidad. Por ejemplo el Real Madrid, sin Tavares es otro equipo, ayer lo vimos en la Supercopa de la Euroliga, como el equipo ralentizaba el juego y balones a Tavares...
Sí, y el partido de ayer contra Dubai es un buen ejemplo. El Madrid ganó 95-98 en la prórroga, pero el dato más interesante es que Tavares volvió a ser un eje estructural del ataque, no simplemente un jugador más. Terminó con 20 puntos y 7 rebotes.
El baloncesto moderno no ha eliminado al gigante; ha cambiado la manera de utilizarlo.
El gigante como acelerador, aunque parezca paradójico
A primera vista parece contradictorio. Si juegas con un pívot de 2,20 m, ¿no estás haciendo el juego más lento frente a equipos que quieren correr, tirar 30 triples y cambiar en defensa?
No necesariamente.
Un jugador como Tavares puede ralentizar una posesión concreta para acelerar el funcionamiento global del equipo:
- recibe cerca del aro;
- obliga a la defensa a hundirse;
- genera ayudas;
- encuentra al exterior liberado;
- provoca faltas;
- domina el rebote ofensivo;
- y, sobre todo, cambia la geometría de la pista.
Es decir, una posesión puede ser lenta para que las siguientes sean rápidas.
Y ahí está una de las grandes ventajas de tener un gigante verdaderamente dominante.
Lo de ayer se vio perfectamente
Dubai empezó castigando al Madrid precisamente con el baloncesto contemporáneo: muchísimo acierto exterior y velocidad. Llegó a ponerse 36-20. El Madrid consiguió reaccionar cuando Tavares empezó a tener una incidencia enorme en ambos lados de la pista. El propio Real Madrid señala su protagonismo en el parcial que permitió igualar prácticamente el partido al descanso.
Y esto es importante: Tavares no necesitó correr más que nadie.
Hizo lo contrario.
El Madrid pudo decir:
"Vamos a jugar ahora en nuestro espacio de máxima ventaja: balón interior, contacto, rebote y defensa."
Y eso modifica completamente el partido.
El gran error es pensar que "triple + velocidad" significa "sin pívots"
En realidad, el baloncesto actual está evolucionando hacia algo más interesante:
espacios + jugadores grandes capaces de ocuparlos.
El pívot ideal moderno tiene que hacer varias cosas:
En ataque
- finalizar cerca del aro;
- generar ventajas con el bloqueo;
- pasar desde el poste;
- castigar cambios defensivos;
- cargar el rebote ofensivo.
En defensa
- proteger el aro;
- controlar el rebote;
- aguantar determinados cambios;
- permitir que los exteriores sean agresivos.
Tavares no es el prototipo del pívot que corre de aro a aro y tira triples. Pero compensa esa ausencia con una dimensión que muy pocos jugadores pueden ofrecer: su presencia física altera las decisiones del rival.
Y aquí está la clave para el Madrid
El Madrid puede tener a Campazzo, Feliz, Luwawu-Cabarrot, Deck, etc., jugadores capaces de generar velocidad y jugar lejos del aro. Pero Tavares ofrece algo que esos jugadores no pueden proporcionar.
Cuando Tavares está dentro:
Campazzo penetra → la defensa tiene que preocuparse del aro → Tavares está detrás de la defensa → aparece una segunda ventaja.
O:
Tavares recibe → llegan dos defensores → balón fuera → triple.
O incluso:
Tavares tira → falla → rebote ofensivo → segunda posesión.
Por eso un gigante dominante puede ser perfectamente compatible con el baloncesto de triple.
De hecho, puede ser una de las mejores formas de generar triples de calidad.
Y hay otra cuestión que me parece incluso más interesante: la ausencia de Tavares no solo cambia al Madrid ofensivamente; cambia su identidad defensiva. El propio análisis de ayer destacó su impacto determinante, mientras que Pedro Martínez señaló después aspectos defensivos que el equipo debe mejorar.
Por eso yo distinguiría entre "jugar rápido" y "jugar bien". Un equipo puede correr muchísimo, pero si tiene un jugador capaz de imponer una ventaja interior que el rival no puede solucionar, no tiene por qué renunciar a ella.
El baloncesto moderno quizá no sea "pequeños contra gigantes". Es más bien "cinco jugadores capaces de generar ventajas", y un gigante excepcional genera una ventaja que ningún pequeño puede replicar.
Y Tavares es un caso especialmente extremo porque con 2,20 m su impacto en el aro condiciona tanto el ataque como la defensa.
“Dubai ganó el partido durante 25 minutos. El Madrid supo jugar los últimos 20.”
Dubai tuvo el partido en sus manos, pero quizá no supo administrarlo. Con +16 empezó a jugar como si el partido estuviera controlado, y el Madrid encontró su camino de vuelta: Tavares dominando la pintura, más dureza defensiva y una circulación mucho más colectiva. Dubai tiene talento de sobra, pero el talento individual no siempre equivale a controlar un partido. Y cuando enfrente tienes a un equipo con la experiencia del Madrid, cualquier relajación se paga.
“Dubai confundió el dominio con el control. Y el Madrid se lo hizo pagar.”