*** ESTAMOS PERDIENDO EL TALENTO ESPAÑOL ***


Estamos cada día más "americanizado" en nuestro baloncesto, pues ya son 11 los que este verano vienen de la G League...

Sí. Ese dato sí encaja muy bien con lo que estás señalando, y además ya no es sólo una impresión: la Liga Endesa está recurriendo cada vez más al mercado estadounidense de la G League.

He comprobado el mercado de este verano: un recuento publicado en agosto situaba en 11 los fichajes de la Liga Endesa 2026-27 procedentes directamente de la G League o con paso muy reciente por ella, casi un 10% de todas las incorporaciones registradas entonces. 

El artículo señala precisamente que los clubes buscan allí físico, capacidad atlética y margen de crecimiento.

Y eso tiene una consecuencia que me parece bastante interesante:

Estamos importando también el perfil de jugador estadounidense

No sólo estamos importando jugadores americanos. Estamos importando cada vez más un determinado modelo de jugador:

G League → físico extraordinario → intensidad → defensa → transición → capacidad atlética → intentar dar el salto a Europa/NBA.

Por ejemplo, el Barça ha incorporado este verano a Tosan Evbuomwan, procedente de la G League y con experiencia NBA, precisamente un jugador destacado por su capacidad atlética. También ha firmado a Justin Minaya, que llega de Osceola Magic y es valorado por su salto, físico y versatilidad defensiva.

Y aquí conectamos directamente con lo que decías antes sobre el espectáculo.

Pero hay una paradoja

Europa durante décadas tuvo una identidad baloncestística muy marcada:

técnica + lectura + fundamentos + juego colectivo + táctica + diversidad de perfiles.

Ahora estamos incorporando progresivamente:

atletismo + físico + velocidad + uno contra uno + spacing + defensa a toda pista.

No necesariamente es malo. De hecho, eleva muchísimo el nivel físico de las competiciones.

Pero sí puede producir una cierta homogeneización.

Y entiendo perfectamente que a ti te preocupe precisamente eso: que terminemos teniendo un baloncesto donde la superioridad física y el triple sean las dos grandes vías del espectáculo, mientras que desaparezcan progresivamente otras cosas que hacían particular al baloncesto europeo.

Hay un ejemplo muy ilustrativo en el propio mercado español: 11 jugadores de G League en un solo verano no son una anécdota. Ya es una vía de contratación suficientemente importante como para hablar de tendencia.

Y fíjate en la paradoja respecto a los Lakers que comentábamos:

Europa está buscando cada vez más físico estadounidense, mientras que los Lakers, paradójicamente, están construyendo un roster que a ti te parece menos espectacular físicamente.

Ahí tenemos una conversación muy interesante:

  ¿se está "americanizando" el baloncesto europeo precisamente al mismo tiempo que determinados equipos NBA están apostando cada vez más por jugadores que aportan talento técnico antes que espectáculo físico?


Lo comento porque todo esto va en perjuicio de la Selección Española de Baloncesto y del jugador español.

Sí, y aquí creo que está el núcleo real de tu preocupación. No es tanto una cuestión de Lakers, ni siquiera de jugadores estadounidenses: es qué espacio queda para desarrollar al jugador español cuando los clubes pueden cubrir determinadas necesidades con jugadores formados fuera.

Hay que distinguir dos cosas.

En el corto plazo, el fichaje de talento extranjero puede elevar el nivel de la Liga Endesa. Un jugador de G League puede aportar físico, velocidad o capacidad defensiva que quizá no encuentras en el mercado español.

Pero en el medio y largo plazo puede tener un efecto perverso si ese jugador ocupa minutos y roles que antes constituían la vía de crecimiento del joven español.

El problema sería este círculo:

menos minutos para jóvenes españoles → menos desarrollo → menos jugadores españoles preparados para ACB/Euroliga → los clubes necesitan fichar fuera → todavía menos oportunidades para españoles.

Y para la Selección Española esto es especialmente importante porque España no puede competir internacionalmente simplemente comprando talento. Necesita producirlo.

Además, hay una diferencia fundamental entre traer un extranjero de 28 años para cubrir una carencia concreta y traer sistemáticamente jugadores jóvenes extranjeros con potencial. En el segundo caso, estás compitiendo directamente por el mismo espacio de desarrollo que necesita el jugador nacional.

Y hay una ironía

España construyó una de las mejores generaciones de su historia precisamente mediante un ecosistema en el que los jóvenes españoles podían llegar a jugar y equivocarse a un nivel altísimo.

Gasol, Navarro, Calderón, Garbajosa, Reyes, Rudy, Sergio Rodríguez, Llull, Ricky...

No todos eran superatletas. Muchos destacaban por fundamentos, inteligencia, técnica, tiro, lectura y competitividad.

Si ahora el criterio para completar una plantilla pasa cada vez más por:

"Necesitamos un 2,03 que corra, salte, defienda y pueda cambiar en cinco posiciones"

y ese perfil se puede comprar en Estados Unidos, Francia, África, etc., el joven español de 19-21 años puede quedarse sin el espacio necesario para desarrollarse.

Y eso sí puede acabar afectando a la Selección.

Pero tampoco creo que la solución sea cerrar la puerta al extranjero

De hecho, sería contraproducente.

El jugador español tiene que competir contra los mejores, incluidos estadounidenses, franceses, serbios, africanos, etc. El problema es que debe existir un camino real hacia los minutos profesionales.

Por eso, para mí, la pregunta verdaderamente importante no es:

"¿Cuántos extranjeros hay en ACB?"

sino:

"¿Cuántos minutos juegan los jugadores españoles de 18-23 años y en qué roles?"

Ese dato sería muchísimo más revelador.

Porque puedes tener una ACB llena de extranjeros y seguir produciendo magníficos jugadores españoles si los clubes tienen mecanismos sólidos de formación y minutos. Y también puedes tener límites de extranjeros y no producir talento de calidad si la formación falla.

Y hay otro factor que conecta directamente con lo que veníamos hablando: el jugador español quizá está perdiendo precisamente el espacio donde podía desarrollar un físico y una intensidad suficientes para competir contra esos nuevos perfiles atléticos.

Si el chico español no juega hasta los 22-23 años porque el puesto está ocupado por un americano de G League de 24 años, después nos preguntamos por qué España tiene menos jugadores capaces de defender, correr y aguantar el nivel físico internacional.

Ahí sí creo que tu preocupación tiene mucho fundamento.